OBISPO EXPLICA 9 REFRANES EN ESPAÑOL QUE NACEN DEL RELATO EVANGÉLICO DE LA PASIÓN

El Obispo de Orihuela-Alicante (España), Mons. José Ignacio Munilla, explicó el significado espiritual de nueve refranes en español que nacen del relato evangélico de la Pasión

Crédito: Nicolás de Cárdenas / ACI Prensa.

En su programa de este lunes 23 de marzo en Radio María España, el prelado describió cómo los relatos de la Pasión son de los más detallados del Evangelio y cómo de ellos el idioma español ha obtenido numerosos refranes o dichos. 

“Esto sólo se explica porque Cristo ha calado en lo más hondo del alma del pueblo hispanoparlante” y porque “nuestra cultura ha sido profundamente católica”. “La Pasión de Cristo ha sido la gran escuela donde el pueblo aprendió a interpretar la propia”, añadió, 

Hoy, en tiempos de secularización, “seguimos utilizando muchas de esas expresiones a menudo desconectadas de su raíz”, dijo, por lo que comenzó a desgranar el sentido de algunas de ellas “para profundizar en una verdad: que Cristo no sólo redimió al hombre, también le redimió la manera de entender la vida”. 

1. Llorar como la Magdalena 

Esta expresión se refiere a Magdalena cuando acudió al sepulcro en la mañana del Domingo de Resurrección y explicaba su llanto: “Porque se han llevado a mi Señor”.  

Mons. Munilla expuso que “no sólo es cuestión de cantidad de lágrimas”, sino de su origen. En este caso, “son las lágrimas que buscan a la persona amada” y hacen referencia “a esa experiencia de ausencia de Dios” cuando “parece que Dios se ha ido, cuando rezas y no sientes nada, cuando todo parece en silencio”. 

2. Lavarse las manos 

La expresión lavarse las manos, en referencia al gesto de Pilatos en el pretorio, nos enseña que “la conciencia no se limpia con gestos externos”. “No hay ritual que sustituya a la verdad moral”, porque la “verdadera limpieza no está en las manos sino en la conciencia”.  

“Este es un refrán que viene a decir: no huyas de esa elección, porque la conciencia es la presencia de Dios en tu vida” y, además, “entre la elección practicista que te evita problemas y la luz de tu conciencia, no hay comparación”, añadió el prelado. 

3. Meter el dedo en la llaga 

Mons. Munilla refirió que esta expresión, que nace de la duda del apóstol Santo Tomás, es ambivalente. Puede señalar “un punto sensible que incomoda” o entenderse como que “hay que ir a la raíz, hay que buscar la verdad, hay que abrirse a abordar el problema”, siendo el segundo el que bebe de la raíz evangélica.  

Si la llaga es “el lugar de la verdad”, meter el dedo “implica no huir de la realidad, aunque duela; es enfrentarse a la verdad de uno mismo, reconocer el pecado o la fragilidad”. No se trata de “recrease en el dolor”, advirtió el obispo, sino de “centrar en el misterio de la redención donde también te puedes encontrar con la verdad y con Dios”. 

4. Otro gallo te cantaría 

Referido a la negación de San Pedro, se usa de forma corriente para decir que “si las circunstancias fuesen distintas, el resultado cambiaría”.  

Sin embargo, una visión más profunda, sugiere “que la vida también depende de nuestras decisiones”. 

“El refrán nos recuerda una verdad incómoda, pero que es liberadora: que hay muchas situaciones en nuestra vida que no son casualidad, que son fruto de las elecciones que hemos hecho, que el pecado tiene consecuencias”. 

El gallo, además, “representa un poco la voz de la conciencia”, apostilla Mons. Munilla.  

5. De Herodes a Pilatos 

La expresión, que hace referencia al periplo judicial de Jesucristo en el inicio de su Pasión, de manera coloquial hace alusión a “quitarse el problema de encima”. Mons. Munilla, en cambio, apunta a un sentido espiritual más importante.  

Así, el refrán aludiría al “drama de no querer comprometerse con la verdad”. “Pilatos sabe que Jesús es inocente. Herodes siente curiosidad, pero no busca la verdad. Y ambos fallan en lo esencial”, precisa el prelado.  

“El problema que tienen los dos es que no basta con no hacer el mal. Hay que hacer el bien cuando corresponde”, añadió. En este sentido, se trata de una expresión "que denuncia la cobardía moral, el relativismo práctico”. 

6. Rasgarse las vestiduras 

Caifás, el sumo sacerdote, se rasgó las vestiduras cuando Jesús se proclamó Hijo de Dios. Según explicó el prelado, en la tradición judía era “un gesto de dolor profundo, indignación ante una blasfemia, o duelo”. Sin embargo, “este gesto que en teoría debía de haber expresado el amor a la verdad, se convierte en un instrumento de condena injusta”. 

Mons. Munilla argumentó que el refrán subraya “que lo importante es tener la docilidad a Dios. Más importante que las vestiduras es el corazón”. En este sentido, señaló que “encaja perfectamente con la llamada profética: rasgad vuestros corazones, no las vestiduras” para luchar “contra la superficialidad espiritual contra la teatralidad religiosa contra la indignación vacía”. 

7. El beso de Judas 

El “signo de amistad y de cercanía se convierte en señal de entrega al enemigo” en el huerto de los olivos. Por eso, decir “el beso de Judas” suele significar “un gesto aparentemente amable que esconde una mala intención”.  

Para el Obispo de Orihuela-Alicante, el sentido profundo de esta expresión habla de “la corrupción de lo sagrado”, lo que sucede, en un plano espiritual, “cuando se usan palabras piadosas sin verdad”.  

Además, la expresión “pone el acento en que nadie está libre del riesgo de la traición”, por muy cercano que se sea.    

8. No hay Domingo de Ramos sin Viernes Santo 

De manera popular, el refrán se entiende como que “los que hoy te ensalzan mañana pueden abandonarte”. Al mismo tiempo, subraya que “la cruz no es un accidente. No es un imprevisto: forma parte del plan de Dios”. 

Además, hay que tener en cuenta que la expresión apela a que “quien huye sistemáticamente de la cruz termina huyendo también del amor verdadero”. 

9. Lo escrito, escrito está 

Cuando los judíos reprocharon a Pilatos la inscripción “Jesús Nazareno Rey de los Judíos”, el gobernador rechazó sus quejas diciendo “lo escrito, escrito está”.  

Para Mons. Munilla, esta expresión significa de un modo social que algo no tiene remedio. En un plano más profundo, señaló que “ese letrero se convierte en el lugar donde Dios revela la verdad definitiva” a pesar de que se hiciera con intención de burla, porque “Dios está hablando incluso a través de cosas que han hecho hombres que no tenían conciencia de lo que estaban haciendo, que incluso hacían el mal”. 

Al mismo tiempo, hay una interpretación más exigente: “Hay palabras que no se pueden retirar, actos que configuran tu corazón. Por lo tanto, cuidado, que ‘lo escrito, escrito está’”, concluyó. 

Por Nicolás de Cárdenas

Fuente: ACI Prensa