Escala de valores
Es la primera vez que una planta
se me da tan bien. Desde que la coloqué en mi celda solo ha hecho que crecer, y
la miro cada día asombrada de que bajo mi cuidado esté así.
La he colocado en el pequeño
oratorio que tengo en mi celda, porque sé que ahí siempre la veré y así podré
cuidar mejor de ella: si crece, si necesita agua, si comienza a secarse...
Pero una tarde, rezando en ese rincón
tan especial de mi celda, el Señor me regaló descubrir que, a lo que cuidas, le
dedicas tu tiempo, le ofreces tus miradas, te alegras cuando va bien y te
preocupas cuando va mal... en el fondo, lo que amas lo quieres cuidar.
Lejos de la planta, Él ya me
estaba hablando de algo mucho más allá... Y es que desde hace algún tiempo he
podido experimentar la necesidad de poner una escala de valores en las cosas
que quiero cuidar por encima de todo. Y en esa escala, la base de todo, quiero
que sea mi relación personal con Cristo, y después la relación con los
hermanos, de modo que lo demás se construye desde ahí.
Por ello cada día intento
preguntarle al Señor: “¿Qué hay en mi corazón?”. Y al ir respondiendo
sinceramente con Él a esa pregunta, todo se vuelve a colocar en su lugar.
Este tiempo de Cuaresma es muy
especial precisamente para esto, para dejarnos amar por el Señor, para dejarlo
todo en Sus manos, dándole nuestra libertad para que lo vaya colocando todo y
así ir dejándole un hueco cada vez más grande en nuestra vida.
Hoy el reto del amor es hacer tu
escala, descubrir cuáles han sido y cuáles quieres que sean los cimientos de tu
vida. Abre tu corazón a Él y deja que llene de sentido tu Vida. Aunque ya te
adelanto una cosa... no se suele conformar con ocupar lugares secundarios. Él
no quiere que le des solo algo de tiempo en tu vida, quiere que construyas tu
vida en Él.
VIVE DE CRISTO
Fuente: Dominicas de Lerma
