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| Foto referencial. Crédito: Flickr / Ondrej Vanecek (CC BY-SA 2.0). |
El Catecismo de la Iglesia Católica señala que la indulgencia “es
la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados, en
cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones
consigue por mediación de la Iglesia, la cual, como administradora de la
redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de
Cristo y de los santos”.
Las indulgencias, que pueden ser parciales o plenarias, pueden
obtenerse para uno mismo o para el alma de un difunto. No se puede ganar una
para otra persona viva.
Es importante recordar que solo se puede ganar una indulgencia
plenaria por día; y que cada una de las cuatro formas que presentamos a
continuación deben ir acompañadas de las tres condiciones habituales para
obtener una indulgencia:
1. Seguir el camino del Vía Crucis
El Vía Crucis es una práctica devocional donde recordamos y
meditamos la Pasión y la Muerte de Nuestro Señor. Si se sigue el camino del Vía
Crucis y a la vez se cumple con
las tres condiciones habituales para obtener la
indulgencia, se puede ganar esta gracia todos los días.
En el caso de aquellos que no pudieran hacerlo físicamente, el
Manual de Indulgencias de la Santa Sede indica que “los impedidos legítimamente
pueden adquirir la misma indulgencia, si pasan algún tiempo, por ejemplo, al
menos un cuarto de hora, leyendo y meditando sobre la Pasión y Muerte de
Nuestro Señor Jesucristo”.
Indica que “de acuerdo con la costumbre común, el ejercicio piadoso
consiste en 14 lecturas devocionales, a las que se agregan algunas oraciones
vocales. Para hacer el Camino de la Cruz, sin embargo, es suficiente meditar
con devoción la Pasión y Muerte del Señor, y por lo tanto, la reflexión sobre
los misterios particulares de las estaciones individuales no es necesaria”.
2. Rezar el Rosario
El Manual de Indulgencias de la Santa Sede señala que para ganar
la indulgencia debemos rezarlo con devoción en una iglesia, oratorio, en
familia, en una comunidad religiosa o en una asociación de fieles, y en
general, “cuando varios de los fieles se reúnen con algún propósito honesto”.
Recordemos que rezar el Rosario en familia bendice en gran medida y es una
práctica hermosa para este tiempo litúrgico de Cuaresma.
3. Adorar el Santísimo Sacramento
Otras de las formas de ganar indulgencia plenaria en Cuaresma es
adorando el Santísimo expuesto por
al menos media hora. La adoración de Jesucristo, Dios y Hombre
verdadero es nuestra respuesta al amor que Dios tiene por cada uno de nosotros,
así como el reconocimiento de nuestras debilidades frente a Él.
4. Leer
o escuchar las Sagradas Escrituras
También es posible ganar indulgencia plenaria con la lectura o
escucha de las Sagradas Escrituras, pero debe realizarse al menos media hora.
El Papa Francisco dijo el año pasado que “en medio de tantas
palabras diarias, necesitamos escuchar esa Palabra que no nos habla de cosas,
sino de vida”. El Santo Padre alentó leer un versículo de la Biblia todos los
días, empezando por los Santos Evangelios.
“Comencemos por el Evangelio; mantengámoslo abierto en casa, en la mesita de
noche, llevémoslo en nuestro bolsillo, veámoslo en la pantalla del teléfono,
dejemos que nos inspire diariamente”, dijo. De esa manera, “descubriremos que
Dios está cerca de nosotros, que ilumina nuestra oscuridad, que nos guía con
amor a lo largo de nuestra vida”, concluyó.
Las tres condiciones básicas para ganar indulgencia
Recuerda que para ganar la indulgencia plenaria hay que cumplir además con:
la confesión de los pecados, recibir la Sagrada Comunión y orar por las
intenciones del Papa. Esta oración, indica el Vaticano, “queda a elección de
los fieles, pero se sugiere un ‘Padrenuestro’ y un ‘Avemaría’”.
El Vaticano precisa que “es conveniente, pero no necesario, que la
confesión sacramental, y especialmente la sagrada Comunión y la oración por las
intenciones del Papa, se hagan el mismo día en que se realiza la obra
indulgenciada; pero es suficiente que estos sagrados ritos y oraciones se
realicen dentro de algunos días (unos veinte) antes o después del acto
indulgenciado”.
“Para varias indulgencias plenarias basta una confesión
sacramental, pero para cada indulgencia plenaria se requiere una distinta
Sagrada Comunión y una distinta oración según la mente del Santo Padre”, añade.
Fuente: ACI Prensa
