El órgano ejecutivo de la UE ha rechazado las peticiones de varios
eurodiputados de PSOE, Podemos e Izquierda Unida sobre este asunto y ha
señalado que no hay base legal para intervenir. El Cabildo ha mostrado su
satisfacción por la decisión
El Cabildo de la Catedral de Córdoba ha
mostrado su satisfacción por la decisión adoptada por la Comisión Europea de
“rechazar las pretensiones de varios eurodiputados de diferentes formaciones
políticas para que la propia Comisión Europea se pronunciase en torno a la
titularidad de la Catedral, antigua Mezquita”.
En un comunicado, el órgano colegiado que
gobierna y administra el principal templo diocesano señala que “la institución
comunitaria, que ha respondido de manera contundente a estas cuestiones incluso
por escrito, asegura que no hay base legal para intervenir y que tampoco tiene
competencias en la materia remitiéndose a la legislación nacional en aquellas
cuestiones relacionadas con la propiedad del templo”.
El Ministerio de Hacienda ya había manifestado
en 2014 que la Iglesia era la propietaria de la Catedral de Córdoba y que no
constaba que el templo hubiese sido propiedad del Estado.
Esta decisión de la Comisión Europea es una
respuesta a distintas preguntas formuladas por eurodiputados del Partido
Socialista Obrero Español (PSOE), Izquierda Unida y Podemos el pasado mes de
julio, en las que se solicitaba la intervención de esta institución europea. En
ellas, explican los canónigos, “se vertían una serie de graves acusaciones
contra la Iglesia sin ninguna prueba y que ya habían obtenido respuesta no solo
por las autoridades españolas sino también por diferentes órganos judiciales”.
Tras las respuestas dadas por la Comisión
Europea, por el Ministerio de Hacienda en 2014 y por la Justicia en torno a la
titularidad del monumento, el cabildo de la Catedral de Córdoba confía en que
“se ponga fin a esta polémica alimentada artificialmente por diferentes
formaciones políticas”, concluye la nota.
La propiedad de la Catedral de Santa María
de Córdoba, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984, ha sido
objeto de polémicas interesadas en los últimos meses. A finales de 2013 un
grupo de ciudadanos crearon una plataforma cívica para exigir que la
titularidad y la gestión de la Catedral de Córdoba pasaran a manos públicas. Además,
el Gobierno regional pidió un informe que le indique si es competente para
pedir su gestión o la titularidad del templo.
Así, ante los diferentes intentos de confundir
a la opinión pública, el Cabildo ha explicado reiteradamente que toda la
legislación española, la legislación europea y el Derecho Internacional
reconocen y amparan que el legítimo dueño del templo es, desde 1236, la Iglesia
Católica, tal y como se recoge en numerosos documentos jurídicos e históricos.
Fuente: Zenit
