Cerveza y patatas
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| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
En el
monasterio, durante la Cuaresma vivimos el ayuno así: todos los días, excepto
los domingos, son de ayuno y abstinencia. La cena es sencilla: patatas, cada
día.
En este
contexto, un artículo curioso sobre el ayuno me hizo sonreír. Siempre me
pregunté por qué algunos monasterios elaboran cerveza. Descubrí que nació
precisamente de la Cuaresma: una sopa espesa fermentada, el “pan líquido” de
los monjes. Para no romper el ayuno, enviaron un barril al Papa desde Alemania.
Tras el viaje llegó en mal estado; al probarla, dijo: “Si esto es su
penitencia, sigan”. Una aprobación accidental.
Esta anécdota
conecta con el mensaje del Papa sobre el ayuno. La cerveza no fue capricho,
sino necesidad: sostener el cuerpo para la oración. El ayuno cristiano no
desprecia el cuerpo, sino que dirige a Cristo y le abre espacio interior.
Vivimos en la
cultura del exceso: comida, entretenimiento, notificaciones constantes.
Tenemos de
todo… y sentimos vacío. El ayuno crea espacio para que Cristo transforme el
corazón en medio de nuestra abundancia. Estos 40 días son un regalo para
encontrarLe.
Es una decisión
consciente: hacer hueco en el cuerpo, en la agenda y en el corazón.
Tenemos hambre
de sentido y de Amor verdadero. El ayuno, visto así, nos construye.
¿De qué estoy
lleno en mi vida? ¿Mi cuerpo, mi corazón y mi tiempo?
Es momento de
poner el foco en Cristo para que lo llene todo. El ayuno, en clave de
felicidad, nos pone frente a nuestra verdadera hambre, ordena y ensancha el
corazón para Él y para los demás. El Papa, nos propone: “abstenerse de utilizar
palabras que afectan y lastiman a nuestro prójimo”. Por lo tanto, no se trata
de comer patatas o inventar cerveza; es algo más profundo.
Todo apunta en
la misma dirección: crear espacio para escuchar, desear a Cristo y, desde Él,
amar a quienes nos rodean. ¿De qué tipo de conversaciones te alimentas? ¿Qué
ocupa tu tiempo y tu atención?
Hoy, el reto
del amor es preguntarte: ¿qué entra en mi? ¿De qué estoy lleno? ¿Qué impide al
Señor entrar? Ayuna de ello en clave de felicidad esta Cuaresma para que Cristo
y los Hermanos ocupen su espacio en ti.
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
19 febrero 2026
Fuente: Dominicas de Lerma
