La Cuaresma 2026 comenzará con el Miércoles de Ceniza, dando inicio a un tiempo de conversión y preparación espiritual para la Pascua
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| Sacerdote que impondrá las cenizas. | Crédito: Shutterstock |
Esta jornada
marca el comienzo de los 40 días de penitencia y es una de las tradiciones
litúrgicas más significativas para los católicos.
El miércoles 18
de febrero, Miércoles de Ceniza, el Papa León XIV presidirá una procesión
penitencial desde la Iglesia de San Anselmo, seguida de la Misa con la
bendición e imposición de cenizas en la Basílica de Santa Sabina, en el
Aventino, una de las siete colinas de Roma, en su primera Semana Santa como
Pontífice.
A continuación,
los datos que todo católico necesita saber sobre esta fecha:
1. El
Miércoles de Ceniza es el inicio de la Cuaresma
El Miércoles de
Ceniza es el primer día de la Cuaresma. El Misal Romano indica que “en la Misa
de este día se bendice y se impone la ceniza hecha de ramos de olivo o de otros
árboles”.
2. Es un
rito con siglos de historia
En el Antiguo
Testamento, las cenizas simbolizan luto (Jer 6,26), petición de ayuda a
Dios (Dan 9,3) y arrepentimiento (Jud 4,11). La tradición
cristiana de imponer ceniza se remonta a la Iglesia primitiva. La Enciclopedia
Católica indica que, en Jueves Santo, los primeros cristianos se
cubrían de ceniza como signo de penitencia pública. No fue hasta el siglo XI
que se implementó el rito de la imposición de la ceniza el Miércoles de Ceniza.
Hoy, otras
denominaciones cristianas como anglicanos, luteranos y metodistas también
realizan este gesto, aunque con diferencias en sus ritos.
3. La
imposición de cenizas es un gesto que abre a la conversión
La ceniza es un
símbolo de humildad y penitencia. El Directorio sobre la piedad popular y la liturgia (n.
125) explica: “Propio de los antiguos ritos con los que los
pecadores convertidos se sometían a la penitencia canónica, el gesto de
cubrirse con ceniza tiene el sentido de reconocer la propia fragilidad y
mortalidad, que necesita ser redimida por la misericordia de Dios”.
“Lejos de ser
un gesto puramente exterior, la Iglesia lo ha conservado como signo de la
actitud del corazón penitente que cada bautizado está llamado a asumir en el
itinerario cuaresmal. Se debe ayudar a los fieles, que acuden en gran número a
recibir la Ceniza, a que capten el significado interior que tiene este gesto,
que abre a la conversión y al esfuerzo de la renovación pascual”, añade.
4. Las
cenizas tienen más de un significado
La palabra
ceniza, del latín cinis, representa el producto de la combustión
por el fuego y adquirió tempranamente un sentido simbólico de muerte,
caducidad, pero también de humildad y penitencia.
Asimismo,
recuerda al cristiano su origen y su fin: “Dios formó al hombre con polvo de la
tierra” (Gn 2,7); “hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella fuiste hecho”
(Gn 3,19).
Durante una
audiencia general, Benedicto XVI explicó que el gesto de la imposición de la
ceniza representa también “una inmersión más consciente e intensa en el
misterio pascual de Cristo, en su muerte y resurrección, mediante la
participación en la Eucaristía y en la vida de caridad, que nace de la Eucaristía
y encuentra en ella su cumplimiento”.
Aseguró que
permite el “compromiso de seguir a Jesús, de dejarnos transformar por su
misterio pascual, para vencer el mal y hacer el bien, para hacer que muera
nuestro ‘hombre viejo’ vinculado al pecado y hacer que nazca el ‘hombre nuevo’
transformado por la gracia de Dios”.
5. Las
cenizas se consiguen a partir del último Domingo de Ramos
El Misal Romano
indica que las cenizas se obtienen de la quema de las palmas del Domingo de
Ramos del año anterior. En algunos países se mezclan con agua bendita o aceite
de crisma para formar una pasta aromatizada con incienso.
6. La
imposición de la ceniza tiene un rito especial durante la Misa
El rito tiene
lugar al finalizar la homilía. Según el Misal romano, el sacerdote, de pie y con las manos
juntas, dice: “Queridos hermanos, pidamos humildemente a Dios Padre que bendiga
con su gracia esta ceniza que, en señal de penitencia, vamos a imponer sobre
nuestra cabeza”.
No hay
respuesta obligatoria por parte del fiel, y se recomienda retirarse en silencio
para meditar el significado del gesto.
7. La ceniza
también puede imponerse sin necesidad de la Misa
En ausencia de
sacerdote, los laicos pueden imponer la ceniza en una celebración de la
Palabra. Solo un sacerdote o diácono puede bendecirla previamente.
8. Las
cenizas pueden ser recibidas por no católicos
Cualquier
persona puede recibir la ceniza. El Catecismo (n. 1670) explica que los
sacramentales no confieren la gracia del Espíritu Santo como sí lo hacen los
sacramentos, pero por la oración de la Iglesia estos “preparan a recibirla y
disponen a cooperar con ella”.
9. No es
obligatorio recibir la ceniza
El Miércoles de
Ceniza no es día de precepto. No es obligatorio asistir a Misa ni recibir la
ceniza, aunque se recomienda participar.
10. El
Miércoles de Ceniza es un día de ayuno y abstinencia obligatoria
Asimismo, los
viernes del año mantienen carácter penitencial, aunque en muchos lugares puede
reemplazarse por otra mortificación u obra espiritual, como el rezo del
Rosario.
Por Diego López
Marina
Fuente: ACI Prensa
