Así lo ha hecho saber el propio prelado a través de sus redes sociales, donde ha adjuntado la comunicación oficial del archivo por parte del ministerio público
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| Mons. José Ignacio Munilla, Obispo de Orihuela-Alicante (España) | Crédito: José Ignacio Munilla Aguirre |
La Fiscalía
Provincial de Madrid ha archivado una denuncia contra el Obispo de
Orihuela-Alicante, Mons. José Ignacio Munilla, acusado de un delito de odio por
defender la antropología cristiana de la sexualidad y el acompañamiento de la
Iglesia a quienes desean vivir en castidad dejando prácticas basadas en la
ideología de género.
Así lo ha hecho
saber el propio prelado a través de sus redes sociales, donde ha adjuntado la
comunicación oficial del archivo por parte del ministerio público.
La denuncia se
dio a conocer el pasado mes de noviembre por el diario Información de Alicante y estaba interpuesta
por la asociación Tu pueblo y el mío, que consideró que unas
reflexiones del prelado sobre las llamadas “terapias de conversión” podrían ser
constitutivas de un delito de humillación, menosprecio o descrédito contra
personas por motivo de su orientación sexual descrito en el artículo 510 2 a)
del Código Penal, castigado con “la pena de prisión de
seis meses a dos años y multa de seis a doce meses”.
Al tener
conocimiento del archivo, el prelado se ha reafirmado en cinco consideraciones
que ya expresó al conocer la denuncia.
En primer
lugar, que “era evidente que la denuncia no tenía recorrido y que únicamente
buscaba amedrentar a la Iglesia para que no nos atreviéramos a proponer la
antropología cristiana del matrimonio y de la sexualidad”.
A juicio del
prelado, quienes interponen este tipo de acciones judiciales pretenden “tener
las manos libres para imponer una ‘antropología de Estado’ basada en la ‘teoría
de género-LGTBI’”.
Mons. Munilla
subraya en segundo lugar que “la Iglesia no puede dejar de predicar el
Evangelio del amor vivido en pureza” y que “es nuestra obligación pastoral
acompañar a las personas que, libremente, nos pidan ayuda espiritual para vivir
en castidad”.
En tercer
lugar, el obispo considera “absolutamente incoherente” y “un auténtico
liberticidio” que “quienes dicen defender la libre elección de la propia
identidad sexual pretendan coartar la libertad de quienes toman un camino
diferente al suyo”.
“El colmo del
colmo es que la propuesta del amor cristiano pueda llegar a ser objeto de la
acusación de delito de odio y de discriminación”, añade el prelado.
Por último,
Mons. Munilla vaticina que, “así como los medios de comunicación difundieron
ampliamente en noviembre la denuncia contra mí, apuesto a que, ahora que se ha
demostrado falsa la acusación, serán muy pocos los que se hagan eco del
archivo”.
“¡Es lo que
hay! Algunos batallan por el relato; mientras que otros lo hacemos por la
verdad de la vida”, concluye el prelado.
¿Qué fue lo
que dijo Mons. Munilla y motivó la denuncia?
Mons. Munilla
decidió abordar en su programa Sexto Continente de Radio María España del 16 de
mayo de 2025 la cuestión sobre las llamadas “terapias de conversión”,
recordando un mensaje que él mismo había publicado el 14 de enero de
2025.
En él afirmó:
“Lo que llaman ‘terapia de conversión’, en realidad, no existe. Es tan solo un
‘constructo ideológico del marxismo para impedir a la Iglesia acompañar
pastoralmente a las personas con inclinaciones homosexuales, ayudándoles a
vivir la virtud de la castidad”.
El prelado
reaccionaba así a la noticia de que el Ministerio de Igualdad del Gobierno de
España anunció una investigación contra varias diócesis españolas por
impartir supuestas “terapias de conversión” a personas con
tendencias homosexuales.
Mons. Munilla
también recordó lo expresado en X el 23 de enero de 2025, después de
que la ministra de Igualdad, Ana Redonde, se reuniera con el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Mons Luis
Argüello, para abordar esta cuestión.
Mons. Munilla
expresó entonces que “es absolutamente falso que la Iglesia haga terapias de
ningún tipo”, sino que "acompaña espiritualmente a quienes experimentan
heridas afectivas, al tiempo que nos llama a todos a la conversión”.
Además, expresó
que “la pretensión de la ministra de que sea el Tribunal
Constitucional el que dirima las condiciones para recibir la Sagrada Comunión,
está a medio camino entre el sainete y la tragicomedia”.
Durante su
programa radiofónico, Mons. Munilla también afirmó que el término “terapias de
conversión” surge "para criminalizar a todos aquellos que cuestionan la
nueva antropología” basada en la ideología de género y “para acobardar, dominar
y en el fondo aniquilar el anuncio de la buena nueva que hace la Iglesia, de
que Cristo ha venido a sanar el corazón del hombre”.
Por Nicolás de
Cárdenas
Fuente: ACI Prensa
