
Imagen referencial. Crédito: Pixabay
Un informe
anual que la organización Puertas Abiertas presentó este miércoles y que
clasifica los países donde los cristianos sufren la persecución y la
discriminación más extrema.
Según se desprende de este informe, en Nigeria siguen ocurriendo
la mayoría de estos crímenes, habiendo sido responsable de 3.490 de asesinatos
a cristianos, con un aumento respecto a los 3.100 del año anterior.
Respecto al África subsahariana, esta continúa albergando la
persecución más violenta, con Sudán, Nigeria y Mali como los tres países con la
máxima puntuación respecto a violencia (16,7).
Según la organización, en los 33 años de informes de la Lista
Mundial de la Persecución de Puertas Abiertas (LMP), la persecución cristiana
ha aumentado.
Actualmente, más de 388 millones de cristianos enfrentan altos
niveles de discriminación —lo que se traduce en 1 de cada 7 cristianos— frente
a los 380 millones del periodo anterior. En los 50 países que encabezan la LMP,
315 millones de cristianos enfrentan niveles "muy altos o extremos"
de persecución y discriminación por su fe, según el estudio.
En este sentido, el informe también expone que la persecución no
solo se manifiesta en violencia física, sino también en que las iglesias son
forzadas a la clandestinidad mediante vigilancia, censura y regulaciones
restrictivas y destaca el caso de Argelia, donde todos los templos protestantes
permanecen cerrados, y más del 75 % de los cristianos han perdido contacto con
su comunidad de fe.
Además, el informe expone que el
número de cristianos que ha sufrido violencia sexual o matrimonio forzoso
aumentó en un 32% en la LMP 2026 con respecto a la LMP 2025, una violencia que
afecta especialmente a mujeres y niñas. Aun así, Puertas Abiertas ha advertido
que las cifras reales podrían ser más elevadas, pero la falta de registro de
los casos impide conocer el número exacto.
Más de 388 millones de cristianos
perseguidos en todo el mundo
La lista elaborada por la ONG internacional Open Doors / Puertas
Abiertas revela que la presión y la violencia por motivos religiosos alcanzaron
a más de 388 millones de cristianos en todo el mundo.
Los datos de la investigación, realizada entre el 1 de octubre
de 2024 y el 30 de septiembre de 2025, muestran un agravamiento generalizado
del fenómeno: la persecución extrema aumentó y ahora afecta a 15 países.
De los 50 Estados incluidos en el informe, 34 registraron un
aumento de la persecución. El caso más llamativo es Siria, que ha experimentado
un brusco incremento de la violencia contra cristianos.
Este deterioro coincide con la caída del régimen de Bashar
al-Assad en diciembre de 2024, que dejó amplias zonas del país en manos de
milicias locales y grupos armados, entre ellos el grupo yihadista Hay’at Tahrir
al-Sham (HTS). Según Puertas Abiertas, el colapso de la protección estatal ha
incrementado la vulnerabilidad de las minorías religiosas frente a la
intimidación, la extorsión y los ataques directos.
Durante el periodo analizado, se documentaron ataques a
iglesias, cierres forzosos de escuelas cristianas, profanaciones de cementerios
y al menos 27 cristianos asesinados por su fe, frente a ninguno en el año
anterior.
Nigeria, epicentro mundial de los
asesinatos
Además, según el informe, Nigeria continúa siendo el país más
mortífero para los cristianos. De los 4.849 asesinatos cometidos en todo el
mundo durante el periodo analizado, 3.490 sucedieron en este país africano, un
aumento significativo respecto a los 3.100 del año anterior.
Puertas Abiertas señala la confluencia de militancia islamista,
tensiones etnorreligiosas, crimen organizado y debilidad institucional. En
junio de 2025, un ataque de varias horas contra la comunidad agrícola cristiana
de Yelwata, en el estado de Benue, dejó 258 muertos, en su mayoría mujeres y
niños.
El informe identifica un patrón común en muchos
de los países más afectados: gobiernos incapaces de garantizar la seguridad,
corrupción estructural y ausencia del Estado de derecho. Este vacío de poder es
aprovechado por grupos extremistas en países como Burkina Faso, Malí, República
Democrática del Congo, República Centroafricana, Somalia, Níger y Mozambique.
Por Victoria Cardiel
Fuente: ACI