El cristiano no pude vivir tranquilamente y de brazos cruzados de cara a la sociedad y de espaldas a la construcción del bien común
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| Imagen referencial. | Crédito: Leks Quintero/Unsplash. |
La Conferencia Episcopal Española y Caritas
llaman a “no resignarse ante la pobreza ni perder la esperanza” en una sociedad
injusta, ante los preocupantes datos presentados por la organización caritativa
de la Iglesia en España.
En el marco de la celebración de la IX
Jornada Mundial de los Pobres que se celebrará el próximo domingo, ambas
instituciones han publicado un mensaje conjunto en el que se
recuerda que el Informe
FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en España “advierte
sobre un proceso inédito de fragmentación social en el que las clases medias se
contraen desplazando a muchas familias hacia situaciones de mucha
dificultad”.
“España mantiene además una de las tasas de
desigualdad más altas de Europa, con 4,3 millones de personas en situación
de exclusión severa, un 52% más que en 2007”, añade el texto.
En concreto, el estudio revela que “el 45%
de la población que vive en régimen de alquiler se encuentra en riesgo de
pobreza y exclusión social, la cifra más alta de la UE [Unión Europea]”.
Por otro lado, señala que casi la mitad de
la población activa padece precariedad laboral y que más de un tercio de la
población excluida en niveles moderados o graves sufre esa situación a pesar de
tener un trabajo.
Ante esta realidad, los obispos y Caritas
resaltan la importancia del lema de la jornada mundial de los pobres “Tú,
Señor, eres mi esperanza”, vinculado al Jubileo que se celebra en 2025, porque
“invita aponer a los pobres en el centro de la mirada”, como expresó el Papa
León XIV en su mensaje para esta jornada.
Con el Pontífice, los prelados españoles
recuerdan que “todos estamos llamados a crear nuevos signos de esperanza que
testimonien la caridad cristiana, como lo hicieron muchos santos y santas de
todas las épocas”.
En este sentido, Cáritas defiende que
“el cristiano no pude vivir tranquilamente y de brazos cruzados de cara a la
sociedad y de espaldas a la construcción del bien común”.
Dado que “la caridad política no es ajena
al cristianismo”, Caritas interpela llamando “a buscar formas de implicación en
este campo como el de la más alta caridad”.
“Volver a la roca firme, sobre la que se
asienta la Iglesia, requerirá sacudirnos la indiferencia para acercarnos a la
vida de los pobres y entregar, así, parte de nuestra vida ajetreada a un
voluntariado social que nos acerque más a Dios a través de nuestra acción
samaritana”.
Por Nicolás de Cárdenas
Fuente: ACI Prensa
