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Al recibir a
expertos y educadores reunidos en el Vaticano, el Papa León XIV advirtió sobre
los riesgos éticos y educativos que plantea la inteligencia artificial para los
niños y adolescentes, y llamó a fortalecer la responsabilidad de los adultos y
las políticas públicas para garantizar que la tecnología sirva siempre a la
dignidad humana.
En su encuentro
con los participantes de la conferencia “La dignidad de los niños y
adolescentes en la era de la inteligencia artificial”, el Papa León XIV les
advirtió sobre los riesgos que la tecnología puede representar para los menores
y exhortó a una acción conjunta de padres, educadores, gobiernos y comunidades
para garantizar su bienestar y su desarrollo integral.
“El uso de la
inteligencia artificial plantea importantes cuestiones éticas”, señaló el
Pontífice, subrayando la vulnerabilidad de los jóvenes frente a los algoritmos
capaces de influir en sus decisiones y preferencias.
“Los niños y
adolescentes son particularmente vulnerables a la manipulación mediante
algoritmos de inteligencia artificial que pueden influir en sus decisiones y
preferencias. Es esencial que padres y educadores sean conscientes de estas
dinámicas, y que se desarrollen herramientas para orientar y acompañar la
interacción de los jóvenes con la tecnología.”
León XIV
insistió en la responsabilidad de los adultos, a quienes definió como
“artesanos de la educación”, y en la necesidad de promover una “educación
digital” que forme a los menores en el uso responsable de las nuevas
tecnologías.
Asimismo, el
Papa instó a los gobiernos y organismos internacionales a actualizar las leyes
de protección de datos y a establecer normas éticas para el desarrollo de la
inteligencia artificial, de modo que esta sea “una aliada y no una amenaza”
para el crecimiento de las nuevas generaciones.
“Es
importante redactar y aplicar directrices éticas, pero eso no basta. Se
necesitan esfuerzos educativos constantes, cotidianos, realizados por adultos
formados y apoyados en redes de colaboración. Este proceso implica comprender
los riesgos que tanto el uso de la inteligencia artificial como el acceso
digital prematuro, ilimitado y sin supervisión pueden representar para las
relaciones y el desarrollo de los jóvenes.”
Solo
participando en el descubrimiento de esos riesgos y de sus efectos sobre la
vida personal y social de los menores, dijo por último, se podrá ayudarlos a
acercarse al mundo digital como un medio para fortalecer su capacidad de tomar
decisiones responsables, para sí mismos y para los demás.
Patricia
Ynestroza
Ciudad del
Vaticano
Fuente: Vatican News