Al finalizar la Audiencia General de este miércoles, el Papa Francisco recordó que el próximo sábado se cumple el 10º aniversario de la canonización de San Juan Pablo II y pidió mantener vivo su legado en defensa de la vida

Créditos: Daniel Ibáñez, ACI Prensa/Vatican Media
El 27 de abril de 2014, Juan Pablo
II y Juan XXIII fueron elevados a los altares en una
multitudinaria ceremonia en la Plaza de San Pedro del Vaticano.
Alrededor de
quinientas mil personas se congregaron en la Plaza de San Pedro y las calles
contiguas, y otras trescientas mil se sumaron a la ceremonia a través de
pantallas gigantes colocadas en la ciudad de Roma.
Los peregrinos
llenaron la plaza con banderas y pancartas y en la noche previa, cientos de
miles participaron en las vigilias de oración que se celebraron en iglesias del
centro de Roma en distintos idiomas.
Esta memorable
ceremonia, presidida por el Papa Francisco, fue llamada la de “los cuatro
Papas”, ya que también asistió el entonces Pontífice Emérito Benedicto
XVI.
Este
miércoles, durante su saludo a los peregrinos de lengua polaca, el Santo Padre
rememoró esta fecha y destacó que, contemplando la vida de San Juan Pablo II,
“podemos ver lo que el hombre puede conseguir acogiendo y desarrollando en sí
mismo los dones de Dios: la fe, la esperanza y la caridad”.
Tomando al
santo polaco como ejemplo, invitó a los fieles a promover la vida y a
“permanecer fieles a su legado”, al mismo tiempo que les instó a no dejarse
“engañar por la cultura de la muerte”.
“Por su
intercesión, pidamos a Dios el don de la paz para la que él, como Papa, trabajó
tanto”, concluyó el Papa Francisco.
Por Almudena
Martínez-Bordiú
Fuente: ACI