No dejar nunca que el aceite de la fe se agote en sus lámparas
La mañana de
este viernes, 26 de agosto, el Santo Padre recibió en audiencia a los miembros
de la Familia de Pedro María Guimarães de Mello, a ellos los invitó “a seguir
en su camino de fe, confiando en la bondad del Señor y en la protección de la
Virgen María, a la que tanto veneran en Fátima”.
“La oración nos ayuda a
mantener viva la fe; el aceite de la fe se conserva volviendo a menudo el
pensamiento al Señor: puede ayudarnos mucho mirar la imagen del crucifijo,
detener nuestra mirada en Jesús. Es una hermosa manera de rezar”, lo dijo el
Papa Francisco en sus saludos a los miembros de la Familia de Pedro María
Guimarães de Mello, a quienes recibió en audiencia la mañana de este viernes,
26 de agosto, en la Sala Clementina del Vaticano.
Una familia unida y fortalecida por el don de la fe
En sus saludos, el Santo Padre les agradeció por su testimonio de
“amor a la Iglesia y por su peregrinación a la tumba de San Pedro”. “Es la fe
en Jesús – precisó el Pontífice – la que los ha traído aquí y los ha reunido.
Es bueno ver a una familia unida y fortalecida por el don de la fe. Al ver a su
familia y pensar en familias como la suya, me viene a la mente el Salmo 133:
"¡Miren qué hermoso y qué dulce es que los hermanos vivan juntos! Es como
un aceite precioso derramado sobre la cabeza, que corre sobre la barba".
No dejar nunca que el aceite de la fe se agote en sus lámparas
Y tomando como inspiración este Salmo, el Papa Francisco les dijo
que, “el aceite es una bella imagen de la unión, de la felicidad de estar en
comunión. Pero el aceite es también una imagen de la fe que refuerza nuestros
vínculos y, a través del Espíritu Santo, hace posible la armonía en las
familias, en la Iglesia, en el mundo”. Por ello, el Papa los animó a no dejar
nunca que el aceite de la fe se agote en sus lámparas. “De este modo, se
colabora, en cierto sentido, con la gracia de Dios que experimentamos en
nuestro encuentro con Él. Y experimentamos la presencia del Señor en muchas
circunstancias, pero especialmente en los sacramentos y en la meditación de su
Palabra”.
La oración nos ayuda a mantener vivo el aceite de la fe
Finalmente, el Papa Francisco los alentó a mantener viva la fe, y
esto dijo, se hace volviendo la mirada a Jesús Resucitado. “La oración nos
ayuda a mantener viva la fe; el aceite de la fe se conserva volviendo a menudo
el pensamiento al Señor: puede ayudarnos mucho mirar la imagen del crucifijo,
detener nuestra mirada en Jesús. Es una hermosa manera de rezar”. Antes de
despedirse, el Pontífice los invitó, como familia y como individuos, “a seguir
en su camino de fe, confiando en la bondad del Señor y en la protección de la
Virgen María, a la que tanto veneran en Fátima”.
Renato Martínez - Ciudad del Vaticano
Vatican News