Frenando el desastre
![]() |
| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
No es que lleve
un hábito viejo. Como dice nuestra costurera, el problema es que “la pieza
salió mala”. Efectivamente, esta tela, ¡se deshace con solo mirarla!
Todo el afán de
sor Puri es que le avisemos en cuanto veamos el más pequeño agujero: resulta
que, un hilo que se ha roto, hace que se tensen los hilos más cercanos, que
pronto empiezan a romperse también. Y, lo que era una insignificancia, ¡se
agranda a velocidades vertiginosas!
Lo curioso es
que… ¡esto nos pasa entre nosotros! Ciertamente, el ser humano está hecho para
amar y ser amado. Amamos a los que nos aman de forma natural. El problema llega
cuando ese equilibrio se rompe, cuando el amor no es correspondido. Lo natural
entonces es que suceda como en los hilos de mi hábito: aumenta la tensión y
termina por romperse.
El drama es que
el “agujero” no queda ahí. El mal ambiente y la tensión puede crecer hasta
afectar a los hilos más cercanos… ¡o a buena parte del tejido!
¿Cómo frenar el
desastre?
Con un buen
remiendo. Y eso es lo que ha hecho Jesucristo.
Jesús te ama.
Espera ardientemente ser correspondido. Pero bien sabemos que no siempre
sucede. Empezando por el primer papa, que le negó tres veces… ¿Con cuántas
palabras y acciones hemos dado la espalda al amor de Cristo, hemos roto el hilo
que nos unía a Él?
Pero Cristo no
se ha marchado. ¡Eso es lo maravilloso! Cuando el Amor estaba herido, en vez de
apartarse, ha dado un paso al frente. Ha decidido amarte todavía más. Entregar
la vida. Amarte sin esperar respuesta. No es un amor en reciprocidad como el
nuestro. El de Cristo es un amor en gratuidad.
Ese es el
remiendo, un remiendo realizado con el más fuerte de los hilos. Y, por muy
débil que sea la tela, te aseguro que, por donde se echa un remiendo, ¡no se
vuelve a romper!
Hoy el reto del
amor es disfrutar de tus remiendos. Te invito a que hoy des gracias al Señor…
¡¡porque sigue a tu lado!! Dale gracias porque nunca se ha asustado de tus
hilos rotos, ¡sino que es ahí donde más te ha amado! Saborea el amor de Cristo,
deja que llene tu corazón, ¡y compártelo! A lo largo de la jornada, ten un
detalle de amor sin esperar nada a cambio: ¡”Amo porque amo, amo por amar”!
¡Feliz día!
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
15 julio 2022
Fuente:
Dominicas de Lerma
