La actividad de los programas de empleo contó con el apoyo profesional de 1.195 personas contratadas y 2.166 voluntarios
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| De cara al 1 de Mayo Cáritas ha presentado su informe anual |
Así
queda de manifiesto en el informe “La economía que quieres” que
Cáritas ha presentado en vísperas del Primero de Mayo, Día Internacional de los
Trabajadores.
Cáritas
lleva cuatro décadas acompañando a las personas vulnerables en sus procesos de
búsqueda de empleo. Y a pesar de un escenario plagado de dificultades, Cáritas
pudo mantener el ritmo de respuesta de sus programas de empleo y economía
social, que consiguieron acompañar en 2020 a un total de 60.055 personas. De ellas, 10.153 lograron acceder
a un puesto de trabajo, lo que supone más del 17% del total de personas participantes. Toda
esta acción fue posible gracias a una inversión 85.685.576 euros en el conjunto
de las 70 Cáritas Diocesanas de toda España.
El 65,6% de las
personas que participaron en los recursos de empleo de Cáritas son mujeres (39.381) y el
34,4% hombres (20.674). Por origen nacional, el 45,8% son españoles (27.492),
el 48,5% de origen extracomunitario y otro 5,7 % de países de la Unión Europea
(3.417).
La
actividad de los programas de empleo contó con el apoyo profesional de 1.195 personas contratadas y 2.166
voluntarios, liderando actividades en cuatro ejes complementarios: acogida
y orientación laboral, formación, intermediación laboral e iniciativas de
autoempleo.
El
compromiso de Cáritas para acompañar a las personas vulnerables en búsqueda de
empleo pone el foco en cuatro objetivos:
– Favorecer la empleabilidad a
través de la mejora de las competencias personales, transversales y
laborales básicas para la búsqueda de empleo y el mantenimiento del mismo.
– Fomentar la realización de
acciones formativas adaptadas a las características y necesidades
reales demandadas por el tejido productivo.
– Potenciar las experiencias
de aprendizaje mediante la realización de prácticas en un entorno real
de trabajo, a través de la colaboración con empresas y entidades.
– Acercar a las personas al tejido
empresarial a través de la intermediación y la sensibilización de las
empresas en materia de empleo inclusivo.
– Generar empleo protegido mediante
la puesta en marcha de iniciativas de Economía Social (Empresas de Inserción
y Centros Especiales de Empleo).
Fuente: ReL
