Un
seminario internacional sobre el derecho al agua y la paz tendrá lugar en
Bogotá los mismos días de la visita apostólica de Francisco al país. El
anticipo de un amigo del Papa: Desde Villavicencio lanzará un clamor por la
Amazonía
Paz
y reconciliación. Sí, pero algo más. En Colombia, el Papa no sólo hablará de
perdón y unidad, también levantará la voz por el futuro de la “casa común”. Lo
hará desde Villavicencio, en el corazón del país.
Clamará por la suerte de la
Amazonía, no en clave ecologista sino como una genuina preocupación por el
futuro de la humanidad. En esos mismos días, un grupo de expertos del mundo
debatirán en Bogotá cómo llevar a la práctica el pensamiento del pontífice
sobre el cuidado del medio ambiente.
Jorge
Mario Bergoglio recorrerá la capital colombiana y las ciudades de Medellín,
Villavicencio y Cartagena del 6 al 11 de septiembre. Una visita esperadísima,
que sacudirá al país. Aprovechando la ocasión, la Universidad Javeriana acogerá
el congreso titulado “Del derecho humano al agua al derecho a la paz”. Una
iniciativa convocada por la Cátedra del Diálogo y la Cultura del Encuentro, de
su viejo amigo Luis Liberman, y apoyada por Fundación Gaia Amazonas de Martín
von Hildebrand, uno de los mayores expertos en el mundo sobre esa región.
“Cuando
le conté al Papa del proyecto me preguntó, bromeando: ¿No se te ocurrió un país
más tranquilo para ir? Y le repliqué: ¿No se te ocurrió a vos un país más
tranquilo para hacer la paz?”, contó Liberman riendo, en entrevista con el
Vatican Insider. “Él agradece todo lo que estamos haciendo en Colombia, lo
valora, nos pidió que tengamos cuidado, que le encantaría vernos como grupo,
pero no sabe si va a poder, pero que lo apoya completamente”.
Este
seminario, previsto para los días 7 y 8 de septiembre, nació en el Vaticano
apenas en febrero pasado. En un intervalo de otro encuentro titulado “Derecho
humano al agua”, que reunió a más de 90 expertos del mundo y concluyó con un
discurso del Papa en el aula central de la Pontificia Academia de las Ciencias,
Liberman y von Hildebrand (nieto de un destacado filósofo católico alemán),
acordaron en la necesidad de darle seguimiento a las palabras de Francisco.
En
su mensaje, Francisco había advertido que la próxima gran guerra mundial se
daría por el agua. “Al Papa le interesa el agua porque es el comienzo de la
vida, es la condición para cualquier existencia. Es algo muy obvio, no hay que
buscar respuestas rebuscadas. Por eso él está convencido que la próxima gran
guerra puede ser por el agua”, explicó Liberman.
¿Qué
relación guarda el derecho al agua y el fin del conflicto colombiano? Para el
también antropólogo, el vínculo es más importante de lo que parece. Un problema
geopolítico, como el proceso de paz, exige un cambio social de fondo, “otro
tipo de ciudadanía”. Hay que “repensar el desarrollo” para acabar con la
cultura de la violencia y transitar a una cultura del encuentro.
“El
30 por ciento del territorio colombiano no está conducido por el Estado
colombiano, el retiro de las FARC provocará vacíos de poder, esto surge de lo
que nos comentan los mismos colombianos quienes tienen una alta percepción del
potencial superlativo de su país y que es real. Se asume con naturalidad esa
situación de un territorio con normas y otro sin normas, mientras lo que se
requiere construir es un espacio con derechos para todos”, explicó.
“En
la Amazonía conviven guerrilleros, desmovilizados, campesinos, pueblos
originarios, hay una cantidad de cosas que se han normalizado pero que debemos
convertir de nuevo en cuestiones extrañas para propiciar una cultura del
encuentro. No puede ser que en lo cotidiano consideremos como normal la muerte
violenta del otro, no es normal. Los conflictos no son espontáneos, surgen por
intereses que responden a determinados grupos sociales”, siguió.
En
este cambio de perspectiva el agua es fundamental. Es un bien, un recurso,
puede dar vida, pero también puede matar. De ella dependen víctimas y
victimarios por igual. De ahí la inspiración para el encuentro sobre el agua,
que contará con presencias destacadas como la del cardenal Claudio Hummes,
arzobispo emérito de Sao Paulo y prefecto emérito de la Congregación para el
Clero del Vaticano. Él asistirá en calidad de presidente de la Red Eclesial Pan
Amazónica (REPAM).
También
estarán presentes el coordinador de Territorio y Medio Ambiente de la
Organización de Pueblos Indígenas de la Amazonia Colombiana (OPIAC), Mateo
Estrada; ministro de Medio Ambiente de Colombia, Luis Gilberto Murillo Urrutia
y el ex canciller argentino Rafael Bielsa, y el jefe de la Alta Consejería para
el Posconflicto, Derechos Humanos y Seguridad de Colombia, Rafael Pardo Rueda.
La
reunión cuenta también con los avales de la Pontificia Academia de las Ciencias
y de Alisos (Alianzas para la Sostenibiliad). Marcelo Sánchez Sorondo,
canciller de la academia, disertará sobre “Una ecología integral para la
cultura del encuentro”.
“No
organizamos el encuentro para que el Papa esté, porque no corresponde. Él va a
Colombia a llevar un bálsamo humano, pero cuando termine su visita los
conflictos del país seguirán estando ahí. Por eso nos preguntamos, ¿y si
ayudamos a que su mensaje permanezca?”, encuadró Liberman.
Y
apuntó: “Hay un interés especial del Papa sobre el papel de la Iglesia en el
Amazonas; él va a hacer una fuerte declaración sobre esa región en
Villavicencio. En su encíclica ‘Laudato Sii’ él plantea una nueva geopolítica
en la cual el derecho a la existencia tiene un componente fundamental en el
agua. En este contexto es clave la Cuenca del Amazonas, que ocupa siete países
pero afecta a todo un continente y es un pulmón para el mundo. La Amazonía es
el futuro, es el confín de las periferias, pero el inicio de las oportunidades
para un futuro en la Tierra”.
ANDRÉS
BELTRAMO ÁLVAREZ
CIUDAD
DEL VATICANO
Fuente:
Vatican Insider
