"Cuando ofreces a Dios tu vida, te sientes libre porque ya no piensas en ti misma. Cuando te olvidas de tus asuntos egoístas te sientes tú misma y entonces Dios puede ayudarte a convertirte en la persona a la que has sido llamada a ser"
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| Iglesia del Convento de las Hermanas Dominicas de Nashville |
Cuando
Dios llama lo hace de muchas maneras y, no en pocas ocasiones, de forma
contundente. Así se sucedió a Lucia Marie, hoy religiosa dominica de Nashville,
Estados Unidos, quien antes de convertirse en esposa de Jesús no contemplaba la
idea ni siquiera de ser católica.
Lo
cierto es que antes de decidirse por Jesús y servirle a la Iglesia de manera
radical, Lucía ni siquiera era católica; era protestante. Pero hubo un momento
de su vida que el Señor la llamó y le mostró un camino para ella, uno que le
fascinó.
"Nunca
había escuchado algo así y la idea me cautivó. Pensé: ¿Qué querrá decir eso de
ser la esposa de Cristo? No sé por qué pero me llamó mucho la atención. Creo
que lo que realmente quería era amar así a Cristo. Quería que su dolor fuera el
mío. El tiempo me confirmó que esto era lo que yo realmente deseaba para mi
vida", comentó a Rome Reports.
Le
ayudó mucho la oración, con la que llenó el tiempo de su discernimiento
vocacional, así como los de sufrimiento. En un principio pensó que su vocación
podría estar el matrimonio, pero luego en su corazón supo con certeza que el
llamado era como esposa de Jesucristo desde la vida religiosa.
"Dios
siempre está con nosotros, especialmente en los momentos de sufrimiento. Él
está muy presente. A veces creo que en esos momentos lo podemos conocer más,
por lo que los considero un verdadero regalo aunque no lo parezcan", dijo
la hermana Marie.
De
allí, en el 2003, decidió entrar a la Congregación de las Hermanas Dominicas de
Nashville, donde tomó los hábitos.
"Cuando
ofreces a Dios tu vida, te sientes libre porque ya no piensas en ti misma.
Cuando te olvidas de tus asuntos egoístas te sientes tú misma y entonces Dios
puede ayudarte a convertirte en la persona a la que has sido llamada a
ser", aseguró.
Ahora
en Nashville Lucía es maestra, un trabajo que le encanta, pues cree con certeza
que Dios ha puesto los niños en su camino para ayudarles.
Con
información de Rome Reports
Fuente:
Gaudium Press
