Esta galería es un himno al Creador y te dejará sin palabras
La GE
Healthcare, empresa líder en la producción de soporte médico, ha realizado
un escáner de rayos X que revolucionará la manera de explorar el cuerpo humano
de manera no invasiva.
RevolutionCT es el nombre del escáner, puede adquirir la imagen de todo el
corazón durante el tiempo que dura un latido cardiaco, alrededor de 0,28
segundos.
Además de la
rapidez de la ejecución, la nueva tecnología logra también conciliar una alta
calidad de las imágenes con una mayor seguridad para el paciente (las
radiaciones emitidas son cercanas a cero).
Gracias a estas
características todos los pacientes pueden efectuar una TAC, incluso
aquellos con patologías que antes quedaban excluidos (por ejemplo los
pacientes con descompensación cardiaca o con algunas patologías pulmonares).
Las imágenes
ofrecidas por la GE Healthcare dejan sin palabras por la magnificencia
de la creación de Dios y confirman las palabras de David en el Salmo 139:
Porque tú mis
riñones has formado, me has tejido en el vientre de mi madre; yo te doy gracias
por tantas maravillas: prodigio soy, prodigios son tus obras. Mi alma conocías
cabalmente, y mis huesos no se te ocultaban, cuando era yo formado en lo
secreto, tejido en las honduras de la tierra. Mi embrión tus ojos lo veían; en
tu libro están inscritos todos los días que han sido señalados, sin que aún
exista uno solo de ellos (Sal 139, 13-16).
Al contemplar
la maravilla de la creación no podemos dejar de pensar y citar la instrucción Dignitas
Personae de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que invita al
respeto de la sacralidad de la vida humana.
7…adquiere
mayor énfasis y queda más reforzado el respeto que según la razón se le debe al
individuo humano: por eso no hay contraposición entre la afirmación de la dignidad
de la vida humana y el reconocimiento de su carácter sagrado. «Los diversos
modos con que Dios cuida del mundo y del hombre, no sólo no se excluyen entre
sí, sino que se sostienen y se compenetran recíprocamente. Todos tienen su
origen y confluyen en el eterno designio sabio y amoroso con el que Dios
predestina a los hombres “a reproducir la imagen de su Hijo” (Rm 8, 29)».
Frente a la
instrumentalización del ser humano en el estadio embrionario, hay que repetir
que «el amor de Dios no hace diferencia entre el recién concebido, aún en el
seno de su madre, y el niño o el joven o el hombre maduro o el anciano. No hace
diferencia, porque en cada uno de ellos ve la huella de su imagen y semejanza…
Por eso el Magisterio de la Iglesia ha proclamado constantemente el carácter
sagrado e inviolable de toda vida humana, desde su concepción hasta su fin
natural»16.
En el contexto
de la urgente movilización de las conciencias en favor de la vida, debemos
recordar a los profesionales de la salud que «su responsabilidad ha crecido hoy
enormemente y encuentra su inspiración más profunda y su apoyo más fuerte
precisamente en la intrínseca e imprescindible dimensión ética de la profesión
sanitaria, como ya reconocía el antiguo y siempre actual juramento de
Hipócrates, según el cual se exige a cada médico el compromiso de respetar
absolutamente la vida humana y su carácter sagrado»35.
Fuente: Aleteia Team
