En el año 2006, cuatro amigos reunidos en un salón constituyeron el Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia (OLRC) en España con la idea de defender este derecho fundamental
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| María García. Crédito: OLRC |
Su presidenta,
María García, se incorporó al OLRC como voluntaria en 2009 y se muestra
dispuesta a seguir 20 años más "a no ser que se reduzcan tanto los casos y
se respete tanto la libertad religiosa que tengamos que desaparecer, que
eso sería lo ideal", afirma en conversación con ACI Prensa. Sin
embargo, "lo que estamos viendo en los últimos
años, desgraciadamente nos lleva al camino contrario, que cada vez tenemos
más trabajo y cada vez somos más necesarios", añade.
Desde la puesta
en marcha de esta asociación se han publicado 13 informes de ataques a la
libertad religiosa, el próximo de los cuales se hará público en septiembre, con
los casos detectados en 2025.
"El primer
informe [de ataques a la libertad religiosa] era de dos páginas y ahora es
un libro completo", rememora García, quien subraya que "lo que empezó
en un salón de una casa con cuatro voluntarios que querían defender la libertad
religiosa en España, ahora ha llegado a instituciones y a lugares que yo
nunca pensé que íbamos a poder estar".
Entre quienes
demandan su conocimiento se encuentran el Departamento de Estado de los
Estados Unidos y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en
Europa (OSCE). También cuentan con un prestigio institucional que les
permite "cierta posibilidad de que en el Senado, en el Congreso y en los
Parlamentos autonómicos se hable de libertad religiosa", añade la
presidenta, la única persona de la organización que trabaja de forma
profesional, desde hace relativamente poco tiempo.
Junto a ella,
forman su Junta Directiva otras dos mujeres: la vicepresidenta Ana Blanco y la
secretaria, Teresa García-Noblejas. Junto a una docena de voluntarios, elaboran
cada año sus informes y crean campañas de concienciación acompañados por un
comité asesor compuesto por expertos.
Para
sostenerse, tan sólo cuentan con las aportaciones privadas de personas
sensibilizadas con su causa: "No recibimos ninguna donación pública.
No lo queremos tampoco, porque entonces seríamos menos
independientes", destaca García. No en vano, en sus informes los
partidos políticos no salen muy bien parados: "Los responsables de muchos
de los casos son ellos", recuerda la presidenta.
Del laicismo
beligerante al asesinato de un sacristán
En sus inicios,
recopilaban las informaciones publicadas en los medios de comunicación. Poco a
poco, cada vez son más los ciudadanos quienes les alertan de casos concretos,
con material gráfico para acreditarlo.
Luego
comenzaron a analizar los diarios de sesiones de las diferentes cámaras
legislativas: "Vimos que los políticos, desgraciadamente, no respetan la
libertad religiosa como querríamos".
Para el OLRC,
lejos de haber ido a mejor, el derecho a la libertad religiosa y de conciencia
en España está más amenazado que hace veinte años. Su primer informe se
tituló 100
razones para estar alerta. En él se recopilaban un centenar de
declaraciones públicas de miembros del Gobierno liderado por José Luis
Rodríguez Zapatero, que ilustraban "el proyecto radical laicista" que
entonces estaba en sus inicios.
"El
Gobierno en ese momento empezaba a mostrar como señales que nosotros detectamos
y ahora pues lo estamos viendo en muchas leyes ideológicas", resume
María García haciendo referencia al laicismo beligerante presente en
normas como la Ley de Memoria Histórica, invocada para la retirada de
cruces en muchos lugares públicos.
Como
consecuencia, el OLRC denuncia que hoy "los ataques son más
violentos" contra lugares de culto y personas. En 2023, se produjo el
asesinato del sacristán Diego Valencia. "Algo como de la Guerra
Civil, cuando mataban a religiosos y a laicos se estaba volviendo a
repetir casi un siglo más tarde", describe García.
Retos de
futuro
A futuro, María
García considera que hay tres retos fundamentales en defensa de la libertad
religiosa: el primero, el proyecto para retirar del Código Penal el delito
contra los sentimientos religiosos, como pretende el Gobierno.
García recuerda
que "21 de los 27 Estados de la Unión Europea lo protegen,
aunque nos dicen que es para igualarnos al resto de Europa".
El segundo reto
es la protección de los símbolos religiosos: "Quieren quitar
cruces que ya no tienen ningún significado político, tienen un significado
histórico y religioso".
En tercer
lugar, el OLRC vigila de forma especial un asunto que está presente desde hace
años en sus trabajos: la protección de la asignatura de Religión que
"ayuda a tener un conocimiento de lo que es la religión, que al final
afecta a muchos ámbitos de la vida, no solo a la espiritualidad, solo a ser una
persona acepta al arte, a la cultura, a la literatura y la quieren
eliminar".
"Lo que
quieren hacer es que los estudiantes o jóvenes, pues no tengan esa conciencia,
sean analfabetos sobre la religión y no sepan interpretar el mundo en el que
viven", añade García.
Aunque nacido
en España, el OLR es consciente de que la defensa de este derecho fundamental
trasciende fronteras: "Es un problema que no solo se da en España,
sino que también está en el resto de Europa, con lo cual queremos aumentar las
alianzas con otras relaciones europeas para seguir luchando".
"Vamos a
seguir pidiendo a los políticos que la libertad religiosa
se defienda también en los parlamentos, nos tendrán allí, no nos van
a callar", augura por último.
Por Nicolás de
Cárdenas
Fuente: ACI Prensa
