Satanás promete mucho, da
poco y quita todo
El argumento definitivo por el cual Eva y Adán -en
ese orden- fueron engañados por el demonio, fue el de "conocer el bien y
el mal y ser como dioses" (Génesis 3,5). El ser humano, dentro de su
limitación y asechado por el Maligno y sus obras, herido por el pecado y sus
consecuencias, ha entrado en terrenos que le son prohibidos expresamente por
Dios, los cuales llevan a la muerte eterna.
Y Satanás, conociendo bien tal limitación, ha hecho ofertas seductoras al hombre de todos los tiempos en los ámbitos en los que éste se ha movido y desempeñado.
Y Satanás, conociendo bien tal limitación, ha hecho ofertas seductoras al hombre de todos los tiempos en los ámbitos en los que éste se ha movido y desempeñado.
Uno de estos
ámbitos es el relacionado al deseo de poder, de riqueza y dominio.
Rito satánico, promesas y consecuencias
Triste resultó
el caso del joven de 24 años asesinado por otros jóvenes en ritual satánico,
con 'la promesa' de ser resucitado en "vampiro inmortal". Según un
primer reporte de las autoridades a los medios de comunicación, el muchacho
estuvo de acuerdo en ser parte del ritual; luego declararon que pudo haber sido
engañado, lo cual lleva a plantearse: ¿Podría en realidad tal joven haber
estado tan seducido por la idea de volver de la muerte convertido en un ser
vampiresco?
La violencia salvaje con la que fue privado de la vida nos da la idea de la degradación moral presente en los involucrados en éste y otros tantos casos; también nos da la idea de la ausencia de Dios, o su presencia pero reducida como ser inferior en la vida, el corazón y la mentalidad de personas como éstas, que piensan que el demonio es superior, capaz de dar lo que Dios Uno y Trino niega. Mas, lo que no advierten por estar cegados y engañados, son las consecuencias de las cuales no hay retorno. Satanás promete mucho, da poco y quita todo.
La violencia salvaje con la que fue privado de la vida nos da la idea de la degradación moral presente en los involucrados en éste y otros tantos casos; también nos da la idea de la ausencia de Dios, o su presencia pero reducida como ser inferior en la vida, el corazón y la mentalidad de personas como éstas, que piensan que el demonio es superior, capaz de dar lo que Dios Uno y Trino niega. Mas, lo que no advierten por estar cegados y engañados, son las consecuencias de las cuales no hay retorno. Satanás promete mucho, da poco y quita todo.
Testimonios en el camino
En la
experiencia que he tenido de viajar dando conferencias por muchos lugares, he
conocido personas quienes me han contado de primera mano el que solicitaron al
demonio tener conocimiento del pasado, presente y futuro; de dominar la mente
de los demás; de tener poder, sexo y riquezas, etc. Todo esto a cambio de
vender su alma y someter su voluntad al padre y autor de la mentira y homicida
desde el principio; incluso he presenciado hechos donde el demonio ha
atormentado a niños.
Contaré a
ustedes sobre un hombre, amigo mío, que fue santero. Aprendió todo lo
relacionado con el adoctrinamiento, los libros y rituales; los maleficios,
conjuros y hechizos; las imágenes de demonios y como usarlas, etc. Su 'padrino'
o santero mayor, fue vigilando por años todo su proceso a través de
iniciaciones correspondientes a cada nivel. Ésta persona completó toda su
formación y lo único que le faltaba, a decir de su 'padrino', era hacer el
pacto definitivo con Satanás, el cual consistía en entregarle su alma y
someterse por completo a su poder.
Una idea comenzó a rondar entonces por la cabeza de mi amigo, pero una que él mismo no sabía explicar ya que, si en toda su formación e iniciaciones se sintió completamente seguro de lo que estaba emprendiendo, esta vez una sensación de miedo -que después identificó como el deseo de Dios- le hizo cuestionarse en su propósito: una visión de la condenación eterna, que le atormentó constantemente a tal grado que le impedía dormir por las noches.
Una idea comenzó a rondar entonces por la cabeza de mi amigo, pero una que él mismo no sabía explicar ya que, si en toda su formación e iniciaciones se sintió completamente seguro de lo que estaba emprendiendo, esta vez una sensación de miedo -que después identificó como el deseo de Dios- le hizo cuestionarse en su propósito: una visión de la condenación eterna, que le atormentó constantemente a tal grado que le impedía dormir por las noches.
Así, el
'ahijado' daba largas y excusas para la fecha de su consagración definitiva al
diablo, lo que provocó que la paciencia del 'padrino' se agotara. Y
comenzó su calvario, porque de una manera inexplicable para la lógica
humana comenzaron a ocurrir ciertos hechos: en todas las fotos familiares
aparecía el santero mayor, colocado en algún ángulo de la imagen, detrás o a un
lado de él o de alguno de sus hijos; su mirada siempre estaba fija al frente.
También, en algunas ocasiones, mientras dormía con su esposa en el lecho
matrimonial, el 'padrino' se aparecía y materializaba en su recámara a las 3 ó
4 de la mañana; sólo le miraba fijamente recordándole la promesa que había
hecho de servir al príncipe de este mundo. Fue entonces que buscó ayuda en la
Iglesia.
Después de
amargas experiencias, de oraciones de liberación, emprendió un largo camino de
conversión que al día de hoy le ha llevado a ser un fiel discípulo de Cristo
que anuncia el Evangelio en comunidades hispanas; y, mediante el ministerio de
evangelización y liberación, ayuda con el poder de Dios a otros a que rompan
las cadenas del Maligno y el pecado.
Recordemos que
la gracia de Dios siempre estará de nuestra parte.
Por Gerardo García Juárez
Fuente:
NotiDiocesis.com