Una luz en la noche evangeliza el centro de
Madrid
Sábado
a medianoche en La Latina. Un grupo de 20 jóvenes, en lugar de salir de copas
por una de las zonas más emblemáticas de la noche madrileña, se postran ante el
Santísimo para rezar juntos. El siguiente paso es salir a la calle y animar a
esos otros jóvenes latineros a charlar y compartir la oración.
Ellos son Una luz en la noche.
Es la décima vez que Madrid acoge esta
iniciativa. Por segunda vez, la sede fue la colegiata de San Isidro. Nieves fue
una de los 20 centinelas –así se hacen llamar los evangelizadores, en alusión a
la definición que san Juan Pablo II hacía de los jóvenes– que cambiaron las
copas del sábado por la oración: «En estos encuentros recibes más de lo que tú
das», reconoce.
La joven, que trabaja en los proyectos de
India en la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada, tuvo un
encuentro inesperado y muy especial: «Dos jóvenes indios, de Goa, se acercaron
y pidieron entrar a rezar con nosotros», recuerda Nieves. «Qué bonito es ver
este tipo de iniciativas, tanto espiritual como estéticamente, porque el templo
estaba precioso, lleno de velas», dijeron los jóvenes de la India.
Después de la experiencia de acercarse al
Santísimo, «les invitamos a coger unos papeles que tenían escritas frases del
Evangelio. Los indios, emocionados con esta iniciativa, nos preguntaron si
podían coger más papeles para el resto de su familia», afirma Nieves. La
centinela se quedó impresionada con la fe de estos jóvenes y reconoce a Alfa y Omega que «por fin pude poner nombre y
apellido a la gente que ayudo desde España, a través de AIN». Después de lo
vivido, Nieves señala que «Jesús está en todas partes, no solo en nuestras
parroquias, sino que llega hasta lugares tan lejanos como Goa».
Durante la noche, otro invitado muy
especial llegó para acompañar a los jóvenes. Monseñor Carlos Osoro, arzobispo
de Madrid, «vino a darnos la bendición y se quedó una hora entera rezando con
nosotros», explica Pedro José Lamata, delegado de Juventud del Arzobispado de
Madrid y organizador de esta actividad.
Una
luz en la noche lleva realizándose desde el año 2013. «El
fin de esta iniciativa es que los jóvenes se den cuenta de que tienen que
hablar de Dios a otros jóvenes», sostiene Lamata. «Así, cuando vuelvan a sus
parroquias serán ellos los que hagan actividades para enseñar a los demás que
Jesús está vivo».Una luz en la noche quiere acercar a Jesús a jóvenes entre 18 y
30 años a través de la oración y la evangelización. Para los jóvenes que estén
interesados, la siguiente quedada de los centinelas será el 2 de abril en la
misma iglesia, la colegiata de San Isidro.
Fuente: Laura Ucelay/Alfa y Omega
