«Cuando los vi no podía creer que seres humanos pudieran vivir así, rodeados de basura». El objetivo de su obra: «Llevar a Cristo a los pobres»
Enseña en las periferias de El Cairo desde hace
veinticinco años: «Amad a vuestros enemigos; perdonad; no reneguéis nunca de
la verdad».
Maggie Gobran, egipcia copta de 60 años,
uno de los puntos de referencia de los 21 mártires cristianos decapitados en
febrero por los fundamentalistas del ISIS mientras pronunciaban el nombre de
Jesús, siempre ha repetido estas cosas.
Entrevistada por Fox News, Maggie ha
contado que «sí, he comido con ellos, he rezado con ellos, he jugado con
ellos, he llorado con ellos, he estudiado con ellos» y al recibir la
noticia de la decapitación «al principio todos estábamos muy tristes y
llorábamos. Después el presidente anunció siete días de luto nacional y en
menos de tres días todas las familias empezaron a celebrarlo, porque estos
hombres no renegaron de su fe. Y nosotros estamos orgullosos. Son mártires en
el cielo. Soy feliz de ser madre de estos mártires. Es un honor».
Fue a finales de los años ochenta cuando
«Dios quiso promoverme. Me dijo: “Deja a los mejores, a los más inteligentes y ve
con los más pobres de los pobres”». Y así hizo ella, empresaria y
profesora en la Universidad del Cairo, casada y con dos hijos: se
mezcló con los zabbaleen, los habitantes de las periferias más
pobres de la ciudad, en su mayoría cristianos coptos.
La primera vez que visitó estos barrios de
chabolas tenía 35 años: «Cuando los vi no podía creer que seres humanos
pudieran vivir así, rodeados de basura», ha contado.
Quien la impresionó fue una niña que no
poseía nada a la que quiso comprarle un par de zapatos. La pequeña le pidió que
los comprara más grandes, pensando en su madre. Tras ese episodio Maggie no
conseguía dormir y en los meses sucesivos siguió volviendo a los barrios pobres
con algunos amigos. Empezó a vender lo que tenía para ayudar a los
necesitados y descubrió que era más feliz sirviendo a los últimos, aunque
«tuve que esperar bastante antes de recibir la llamada de Dios».
En 1989 fundó la asociación Stephen’s
Children que hoy asiste a
unos 30.000 niños al año a través de 90 centros, entre los cuales hay
guarderías, escuelas, servicios médicos y educativos para las familias.
A pesar de los peligros que hay en un país
de mayoría islámica, esta misionera no esconde el objetivo de su obra:
«Llevar a Cristo a los pobres».
«No tienen pan, no tienen comida, tienen
hambre cada día – ha explicado –, pero buscan sobre todo amor y
respeto. Están desnudos, sin vestidos, pero sobre todo les han privado
de dignidad. Por esto estamos allí entre ellos. Y por esto cambian. Es una
experiencia de cambio de vida. Así,aunque son pobres, son ricos en su
interior».
Porque cuando «das alegría a alguien, las
vidas cambian. Los pobres se convierten en ricos; los ricos son más generosos
con los pobres; se fortalece a los débiles y se da esperanza a los que han
fracasado». Según mamá Maggie, es de este amor vivo de donde han sacado su
fuerza los mártires coptos.
Como ha aclarado a la periodista que le
preguntaba de donde habían sacado su valor las víctimas para no renegar de su
fe: «De Él, pues han sido tocados por el amor verdadero que te hace
creer en Dios. Creyendo en Él sabes que vivirás para siempre».
A sus niños Maggie les enseña a no tener
miedo de quien asesina: «Cuando estás en el lado de la verdad te sientes
fuerte, cada instante».
Según ella, también la imagen del martirio
muestra «esta verdad», visto que los asesinos con los rostros cubiertos
«temían mostrarse al mundo, mientras los otros tenían una identidad clara y no
sentían miedo, sabiendo que iban hacia Él para siempre».
Así han muerto esos coptos que Maggie
había mirado como a todos sus pobres: «Veo a Jesús en cada niño – ha dicho en
más de una ocasión -. Esta es nuestra misión, decir a todos que son amados por
Jesús».
Para ella cada día es como vivir lo que le
sucedió a María bajo la cruz: «“Esta es tu madre”, así cada niño
necesitado se convierte en mi hijo. No es fácil mirar a tu hijo
mientras sufre tanto»
Publicado originariamente
en Tempi.it
Fuente: ReL
Bajo estas líneas, imágenes del making off
de ´Walking next to the wall´ [Caminando junto a la pared], documental español
sobre los cristianos coptos
