¿A dónde voy ahora?
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| Dominicas de Lerma |
Hola,
buenos días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Se
hace raro. A lo largo de los últimos meses hacíamos turnos para cuidar a Sor
Teresita. Por lo general, cada día teníamos algo que hacer y, si no, nos
escapábamos a verla, a contarle algo, a cantarle una canción. Todo ello era
parte de nuestra vida, y el Señor, a la vez que construía Su historia con ella,
lo hacía con cada una de nosotras.
Ayer,
sin darnos cuenta, íbamos hacia su celda, se oían alarmas o nos avisaba el
calendario del turno que nos tocaba.
En
la oración, daba gracias al Señor por ello. Es la tendencia del corazón que
quiere seguir amando. Con Cristo, ahora no quedan trayectos ni una celda
habitada por el «vacío»; queda todo lo que Él ha construido y el deseo de
seguir caminando.
En
lugar de «¿Qué hago ahora?», tuve que reformularme la pregunta: «Señor, ¿qué
has hecho en mí durante este tiempo? ¿Cómo quieres que camine ahora?».
Así,
me invitaba a descubrir qué ha nacido en mí a través de ella y de las Hermanas
en este tiempo, porque, en su enfermedad y en su debilidad, ha tenido una gran
misión.
Es
momento de descubrir la novedad de Cristo y seguir. Esto no significa dejar de
amar u olvidar. El amor conserva, agradece y entrega.
La
esperanza cristiana no es optimismo. La esperanza cristiana es certeza en la
Resurrección y confianza en que, si permanecemos unidos a Cristo, nos
encontraremos de nuevo en el Cielo.
Es
saber que su vida continúa dando fruto, que intercede por cada una de nosotras,
que sigue sosteniéndonos, y que tenemos aquí un legado sobre el que construir.
Hoy
el reto del amor es que preguntes al Señor cómo quiere que camines ahora que te
muestre el camino en esta nueva etapa que te cuesta emprender. Cristo es la
Resurrección y la Vida. Sigue caminando en Él.
VIVE
DE CRISTO
¡Feliz
día!
19
agosto 2026
Fuente: Dominicas de Lerma
