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| Amoris Laetitia. Dominio publico |
El Dicasterio para
los Laicos, la Familia y la Vida y la Secretaría
General del Sínodo han publicado este lunes el
Itinerario temático que servirá de instrumento de preparación para el encuentro
que el Papa León XIV celebrará con los jefes de las Iglesias
católicas orientales sui iuris y los presidentes de las
Conferencias Episcopales del 7 al 14 de octubre de 2026 en el Vaticano, con
motivo del décimo aniversario de la exhortación apostólica Amoris laetitia.
Aunque se ha especulado
si se van a responder los Dubia que generaron
la publicación de la exhortación, no figura en el programa. Tampoco si se
tratará el rumbo de la Pontificia Academia por la Vida y el Instituto que
fueron en palabras
de Mons. Paglia demolidos para construir una 'cosa' nueva.
La reunión fue anunciada
por el Pontífice mediante un mensaje el 19 de marzo de 2026, coincidiendo con
el décimo aniversario de la publicación de Amoris laetitia, la
polémica exhortación apostólica postsinodal firmada el 19 de marzo de 2016 por
el Papa Francisco como fruto del controversial sinodal que
se prolongó durante tres años e incluyó la III Asamblea General Extraordinaria
del Sínodo de los Obispos (2014) y la XIV Asamblea General Ordinaria (2015).
El objetivo del
encuentro es, según recoge el documento:
«Proceder,
en un clima de escucha recíproca, a un discernimiento sinodal sobre los pasos a
dar para anunciar el Evangelio a las familias de hoy, a la luz de Amoris laetitia y
teniendo en cuenta lo que se está realizando en las Iglesias locales».
El Itinerario plantea
un camino «eminentemente pastoral» que sitúa a las familias en el centro, no
solo como destinatarias de la acción de la Iglesia, «sino sujetos de su misión,
mediante los cuales el Evangelio toma forma en las relaciones cotidianas, en
las elecciones, en la fragilidad y en la esperanza».
El documento organiza
los trabajos en torno a cinco núcleos. El primero, «Las familias de hoy:
realidad, belleza y desafíos», propone discernir los signos de los tiempos a
partir de la experiencia concreta de las familias. El texto reconoce que la
época actual está marcada por «rápidas transformaciones» que hacen necesaria
una «especial atención pastoral» y señala entre las fragilidades la precariedad
laboral y de vivienda, la enfermedad, la dificultad en la educación de los
hijos, la soledad afectiva y el cuidado de las personas dependientes.
El segundo eje,
dedicado a los jóvenes y el descubrimiento de la vocación matrimonial, parte de
una constatación: en muchas partes del mundo se ha debilitado la confianza en
la posibilidad de construir un proyecto matrimonial estable, por razones
económicas, sociales y culturales. El compromiso de la Iglesia, señala el
Itinerario, «debe renovarse y profundizarse, para que los jóvenes se sientan
atraídos por la intensidad de la vocación matrimonial en la Iglesia».
El tercer núcleo se
centra en los primeros años de vida matrimonial como «un tiempo decisivo» para
consolidar el vínculo conyugal y afrontar juntos los cambios que conllevan el
inicio de la vida familiar. El cuarto aborda el acompañamiento en las
dificultades, con una llamada a «evocar la belleza de la vocación al matrimonio
precisamente en el reconocimiento de su fragilidad, a fin de despertar la
confianza en la gracia» (AL 36), y plantea la construcción
de comunidades donde quienes hayan vivido la experiencia del sufrimiento, la
separación o el divorcio puedan sentirse «realmente escuchados, partícipes y
corresponsables».
El quinto y último eje
contempla a las familias cristianas como sujetos de la misión evangelizadora,
recogiendo las palabras de San Pablo VI: «Los mismos esposos se
convierten en guía de otros esposos» (Humanae vitae, 26).
Al clausurar el
Consistorio extraordinario el pasado 27 de junio, León XIV se refirió al
encuentro de octubre:
«Allí
donde se la apoya y se la acompaña, crece una escuela de relaciones, de
solidaridad y de esperanza; allí donde está herida o aislada, toda la sociedad
sufre las consecuencias».
En esa misma
intervención, el Papa anunció que en el encuentro también participarán algunas
familias, invitadas a compartir su experiencia:
«Su
presencia es esencial; sin embargo, espero que todos los que asistan se
preparen escuchando atentamente y aportando la experiencia de las familias de
sus Iglesias».
El Itinerario precisa
que el encuentro de octubre no será una Asamblea del Sínodo de los Obispos,
aunque se desarrollará con estilo sinodal, basado en la escucha, la oración y
el discernimiento. Los días de trabajo se configurarán como un espacio de
encuentro con las experiencias vivas de las familias, testimonios concretos de
vida, reflexión sobre las iniciativas de acompañamiento pastoral ya en marcha y
diálogo con expertos.
Se invita a las Conferencias
Episcopales y a las Iglesias católicas orientales a reflexionar sobre los cinco
núcleos temáticos durante los meses previos, promoviendo la escucha de las
familias en las Iglesias locales.
Fuente: InfoCatólica
