El P. Valentín Aparicio, vicerrector del Seminario Mayor de la Archidiócesis de Toledo (España) y experto en Arqueología bíblica, explicó cómo empezar a leer la Biblia “sin perderse en el intento”
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| El P. Aparicio en Rebeldes Podcast | Crédito: Catura de pantalla Rebeldes Podcast |
Conocido en las
redes sociales como “Un cura de Toledo”, donde reúne a miles de seguidores, el
sacerdote compartió sus consejos durante una entrevista en el podcast Se
buscan rebeldes, conducido por el también sacerdote español Ignacio
Amorós.
Durante la
conversación, el presentador definió la Biblia como el “best seller” que nunca
pasa de moda, un “libro de fuego que ha cambiado la historia” y que narra la
historia de amor de Dios con la humanidad.
Sin embargo,
también señaló que muchos católicos tienen dificultades para comprenderla e
incluso, que algunos llegan a escandalizarse al leer determinados pasajes del
Antiguo Testamento.
Ante esta
reflexión, el P. Aparicio compartió un consejo para quienes desean iniciarse en
la lectura de la Sagrada Escritura y comprenderla: comenzar por el Evangelio de
Lucas.
Para el experto
en Biblia, leer este Evangelio —que narra la vida de Jesús—, y a continuación
los Hechos de los Apóstoles, ayuda a “tener una idea bastante clara y bastante
amplia de lo que es el Nuevo Testamento”.
“Hay veces que
no entendemos la Biblia, pero por la distancia cultural que hay. Pensemos que
algunas partes de la Biblia se remontan a más o menos el cambio entre la Edad
del Bronce y la Edad del Hierro”, precisó el P. Aparicio.
Debido a esa
distancia —“tan bestia y tan salvaje”, en palabras del entrevistado—, “si
alguien no me lleva de la mano, yo no me sé mover por ahí”. Por ello, subrayó
la importancia de contar con un acompañamiento en la lectura y con herramientas
que faciliten la comprensión del texto, como las que ofrece internet.
En este
sentido, el sacerdote recordó que en su canal de YouTube tiene una
serie de clases en las que explica los capítulos del Génesis.
El sacerdote
subrayó que leer la Biblia no consiste únicamente en “juntar palabras”, sino en
descubrir “lo que Dios te quiere decir ahí”.
Para
explicarlo, recurrió a una comparación con el cine: “¿Qué es lo que hace que
una película sea buena o sea mala?”, planteó. Y respondió: “Si una película es
simplemente una colección de fotogramas, te termina aburriendo porque no
aguantas dos horas viendo fotogramas. Necesitas un argumento, una narrativa, un
hilo rojo que vaya conectando todos los fotogramas”.
A su juicio, lo
mismo sucede con la Biblia. Sus distintos libros no son relatos aislados, sino
que forman parte de una misma historia con una profunda unidad interna. Esa
unidad, explicó, está marcada por el concepto hebreo de berit —alianza—:
el deseo de Dios de establecer una alianza de amor con cada ser humano.
“En el libro
del Génesis, que es el primero, Dios comienza creando el mundo; y en el libro
del Apocalipsis, que es el último, culmina con una nueva creación, restaurando
su proyecto y devolviéndonos al paraíso que habíamos perdido. A lo largo de
toda la Biblia asistimos a la reconquista de ese paraíso perdido”, afirmó.
Por Almudena
Martínez-Bordiú
Fuente: ACI Prensa
