Por si acaso
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| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Leti nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Ha tocado día
de limpieza en el monasterio. Durante 24 horas, las monjas pueden bajar cosas
que se les han roto, que no usan o que ya no necesitan. La finalidad es tirar
al punto limpio un remolque de cosas que ya no valen para nada.
Cuando llegaban
las monjas con cosas, les preguntaba por qué habían guardado eso, y me decían:
“Por si acaso puedo arreglarlo, por si acaso vale el enchufe, por si acaso lo
desarmo…”. Pero todas tenían en común el “por si acaso”. Ya me acabé riendo,
porque hay hermanas que ven que todo se puede convertir en algo, pero luego no
tienen tiempo para hacerlo. A otras les sobra todo, y esto es un lío para
ponernos de acuerdo.
Cuando por fin
vi el remolque lleno de cosas que no valían para nada… para nada, te lo
aseguro… me hizo pensar mucho el “por si acaso”.
En la oración,
le decía al Señor cuáles son mis “por si acaso” en mi relación con Él. Porque
es verdad que a veces nos cuesta entregarle todo y confiar plenamente en su
providencia, y te reservas algo por si acaso Dios se despista o no te escucha
en la oración.
Y me daba
cuenta de que tenemos que vivir colgados de Cristo. Que nuestro “por si acaso”
tiene que ser Él, que Él tiene que ser nuestra alternativa en nuestra vida, que
Él es el origen y la meta de todo lo que hacemos.
Vemos a Jesús
con Sus discípulos: no les deja tener nada de nada, ni una túnica de repuesto,
ni nada. Les pide que confíen en Él, que Él les va a proveer de todo. Y vemos
cómo Jesús les daba todo lo que necesitaban.
Hoy el reto del
amor es mirar tus “por si acaso” y entregárselos al Señor. Después, haz un acto
de confianza y vive feliz tu jornada de su mano.
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
07 mayo 2026
Fuente: Dominicas de Lerma
