UNA ORACIÓN MUY ÚTIL PARA MUCHAS OCASIONES

Las ocasiones para rezar y hablar con Dios pueden surgir en cualquier instante, por eso puedes llevarte esta sencilla oración contigo allá donde vayas…

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A menudo, la gente pregunta a los sacerdotes cómo rezar, sobre todo cuando les cuesta hacerlo. Puede que se sientan aislados o solos. Puede que se enfrenten a circunstancias difíciles. Puede que les cueste superar un periodo de dolor o pérdida y se pregunten si nuestro Señor Jesús los ha abandonado. Distraídos por los retos de la vida, puede que haya ocasiones en las que no encuentren las palabras para hacer oración.

La oración en la mano

Hay una gran oración que siempre está a tu alcance, independientemente del momento, las circunstancias o las pruebas. De hecho, la oración está ahí mismo, en tu mano. Las palabras son una afirmación piadosa para cuando las dificultades cotidianas y las luchas constantes se convierten en una preocupación demasiado grande.

Simplemente, levanta la mano y abre bien los dedos. Luego, señala cada dedo mientras deletreas la palabra "creer" en inglés: F A I T H. Así, cada letra (cada dedo) representa una palabra de esa afirmación de fe"Feeling Alone I Trust Him". Que se traduce al español como: "Sintiéndome solo, creo y confío en Él".

Esta oración es tan práctica que puedes llevarla contigo a dondequiera que vayas. Cuando te enfrentas a una situación difícil o atraviesas un período de duelo o pérdida, las palabras afirman que tu fe cristiana consiste en confiar en que todas las situaciones, incluso las más difíciles, acabarán contribuyendo a lo que Dios tiene previsto al final. Esta sencilla afirmación de fe puede recordarte que tu fe cristiana es un compromiso de confianza con nuestro Señor Jesucristo.

Un acto personal

Del Catecismo:

166 La fe es un acto personal: la respuesta libre de la persona humana a la iniciativa de Dios que se revela. Pero la fe no es un acto aislado. Nadie puede creer solo, del mismo modo que nadie puede vivir solo. No te has dado la fe a ti mismo, como tampoco te has dado la vida a ti mismo. El creyente ha recibido la fe de otros y debe transmitirla a otros. Nuestro amor por Jesús y por nuestro prójimo nos impulsa a hablar a los demás de nuestra fe. Cada creyente es, por tanto, un eslabón de la gran cadena de creyentes. No puedo creer sin ser sostenido por la fe de los demás, y con mi fe ayudo a sostener a otros en la fe.

También hay versiones de esta afirmación devocional para otros momentos.

El mandamiento "No temas" es habitual a lo largo de toda la Biblia. Por ejemplo, un ángel se aparece a María y le dice: "No temas" [Lucas 1, 30]. El papa Francisco se dirigió a los jóvenes para hablarles de cómo superar el miedo, diciendo: "No tengan miedo de tomar decisiones decisivas en la vida. ¡Tengan fe; el Señor no los abandonará!". Cuando no estén seguros de lo que les depara el futuro, la afirmación de oración puede ser: "Aunque tengo miedo, confío en Él".

Ante la ansiedad y el miedo

En otras ocasiones, quizá se sientan ansiosos, avergonzados o incluso arrogantes; cada uno de estos sentimientos puede encontrar su lugar en esta afirmación de su fe cristiana.

Aunque me siento ansioso, confío en Él.

Aunque me siento avergonzado, confío en Él.

Los padres pueden enseñar esta práctica oración a sus hijos, quienes así aprenderán que la fe cristiana consiste en mantener una relación de confianza con Jesús. Al involucrar sus manos, utilizarán esta afirmación de fe con mayor frecuencia.

Así que recuerda que llevas contigo esta práctica oración en todo momento. Las palabras están ahí contigo, en tu mano. 

P. Dave Mercer

Fuente: Aleteia