La misión Artemis II llevó a cuatro personas hasta la órbita lunar del 1 al 11 de abril, pero ha seguido dando noticias después con las entrevistas concedidas por sus cuatro participantes.
Conceptos religiosos han estado presentes en alguna de sus respuestas, en general de forma no inducida por las preguntas. Esto ha puesto de relieve que para estas personas de gran formación científica y técnica la fe -aun si no la tienen o no es intensa- no es considerada incompatible con su experiencia.
El astronauta religioso...
Durante la propia misión, hubo unas declaraciones de Victor Glover que destacaron, porque al explicar cómo veían la Tierra desde la nave habló de la "la belleza de la Creación".
Y detalló: "Leo la Biblia y miro a todas las cosas asombrosas que se hicieron para nosotros, que fueron creadas". E interpreta la Tierra, viéndola desde una nave espacial, como "una nave espacial que fue creada para darnos un lugar donde vivir en el universo, en el cosmos". Y sobre ese lugar añadió, en plena Semana Santa: "Al acercarnos al Domingo de Pascua [estas palabras son anteriores], lo celebres o no, creas en Dios o no, es para nosotros una oportunidad para recordar dónde estamos, quiénes somos y que somos lo mismo y lo atravesamos juntos".
Al concluir la frase, el comandante de la misión, Reid Wiseman, alargó la mano para felicitarle por lo que acababa de decir y los otros dos compañeros se unieron a ambos para estrechárselas los cuatro.
...y el astronauta no religioso que lloró con la Cruz
Curiosamente, Wiseman, que en el espacio provocó ese momento de complicidad tras las manifestaciones de fe de Glover, ya después del aterrizaje hizo también una declaración significativa en una de las ruedas de prensa posteriores.
Dijo: "Yo no soy realmente una persona religiosa, pero para mí no había otra forma de explicar o experimentar nada. Así que pedí que viniese el capellán del barco [que les había recogido tras el aterrizaje en el mar] a visitarnos un minuto. Y cuando entró ese hombre, a quien yo nunca había visto en mi vida, vi la cruz en el colgante que llevaba y rompí a llorar en lágrimas".
"Es realmente muy difícil comprender lo que acabábamos de experimentar", explica, porque no habían vivido nunca una descomprensión (más allá del periodo de preparación) ni habían podido disponer de un momento de reflexión sobre lo vivido.
Wiseman cuenta que, cuando vio el eclipse del Sol detrás de la Luna, se volvió a Glover y le dijo: "No creo que la humanidad haya evolucionado hasta el punto de ser capaz de comprender lo que estamos mirando justo ahora, porque era algo ultraterrenal y asombroso".
¿Y qué quiso comentar Glover al verse citado? Solo dijo una cosa: que la llegada del capellán fue "un momento especial": "Y... lo único que quiero añadir es que yo soy una persona religiosa... ¡pero todo lo demás que viví es lo mismo!".
C. L.
Fuente: ReL
