![]() |
| Vanitatis |
Vanitatis vive
una jornada real junto a ellos desmontando mitos y reivindicando su papel en la
sociedad
En España y según datos oficiales recabados por el
Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, existen 851.156
familias numerosas. Cada una responde a una morfología. No hay dos
familias numerosas iguales. El grueso se concentra en familias con tres hijos,
casi 450.000, pero las hay con cuatro, cinco, seis, siete, ocho y más. Son
minoría, pero su esfuerzo y sacrificio es alabado y juzgado a partes iguales. A
su alrededor, tópicos, estigmatización y pocas (o escasas) ayudas, algo de lo
que trata de resolver su altavoz, la Federación Española de Familias
Numerosas. ¿Cómo es ser madre de una familia numerosa en España? Marta
Baeza (Madrid, 1985) tiene todas las respuestas......
Marta Baeza es madre de 8 hijos varones, una gran familia que ella
y su marido, Juan Villanueva, han construido por convicción y elección. Juan, Jaime,
Jacobo, Jorge, José, Javier, Julián y Joaquín, 8 hijos de edades comprendidas
entre los 12 y los 2 años que están creciendo juntos. No siente que haya
sacrificado nada, ha elegido la vida que quería vivir, ha optado por ser madre y esa decisión implica, sin que por ello
lleve una etiqueta negativa, esfuerzo, renuncia y responsabilidad. "No es fácil ser familia
numerosa en España. No hay ayudas", afirma. "La gente se cree que o
eres rico, o eres ultracatólico. No estamos forrados".
El caso
familiar de Marta suma una particularidad. Su hijo pequeño, Joaquín, tiene una
discapacidad. "En la semana 20 del embarazo le diagnosticaron una
cardiopatía congénita y síndrome de Down. Si ya es difícil sacar adelante a una familia
numerosa en nuestro país, cuando uno de tus hijos tiene una discapacidad, todo
se complica". Son una de las 49 familias numerosas con 8 hijos,
y uno de ellos con discapacidad, que, según el citado ministerio, viven en
España. El pequeño Joaquín llegó para completar a la familia y mostrarles otra
forma de vivir. "Nos sentimos muy afortunados. Gracias a él hemos
aprendido a vivir la vida a un ritmo diferente y disfrutar de las pequeñas
cosas". Su historia merece ser contada. Coincidiendo con este 8 de marzo, Día de la Mujer, Vanitatis vive una jornada real junto a Marta y sus hijos
desmontando mitos y reivindicando su papel en la sociedad..
7.00 am. Marta es la primera de su casa en levantarse. Ella y su
marido viven de alquiler en una casa de la zona noroeste de Madrid. De
profesión, periodista, desde 2016 y con el nacimiento de su tercer hijo, Marta
dejó de trabajar por cuenta ajena y ahora lo hace por cuenta propia. "Cuando tomé la decisión
de dejar de trabajar no fue una renuncia, fue una elección". Su vida 24/7 es ser madre. "Me siento realizada y
feliz como mujer. No he perdido mi vida por dejar de trabajar, todo
lo contrario, he construido desde la libertad la vida que quería. Muchos
pensaban que estaba retrocediendo. Era justo lo contrario: siempre soñé con ser
madre de familia numerosa".
La periodista
era uno de los rostros de Trece TV. "Elegí dejar mi puesto, pero también
me ví abocada. No podía entregarle 24 horas a la televisión, solo 12 horas. Ya
no me compensaba ni profesional ni económicamente seguir". Ser madre y ama
de casa, "no tenemos ayuda de ningún tipo, yo hago todo", ocupa su
tiempo. Marta ya se ha duchado y vestido, es el momento de poner en marcha a su
tropa.
8.00 am. Distribuidos
en cuatro habitaciones, Marta comienza a despertar a sus 8 hijos. "Son,
sin duda, los minutos de más estrés en casa. No hay tranquilidad para
nada". Los 7 hijos en edad escolar, a excepción de Joaquín, se preparan
para ir al colegio: desayunos, uniformes, mochilas... En casa de Marta y Juan
hay una premisa clara, "nadie se va a la cama con las cosas desordenadas y
nadie sale a la calle con todo tirado". Los minutos juegan en su contra.
En una familia numerosa con 8 hijos, la
organización y la educación en la corresponsabilidad son claves para que todo
salga adelante. "Cada uno tiene su rol en la familia. Nunca les
hemos pedido ni exigido nada, los niños, niños son. Han aprendido muy rápido,
son muy responsables y generosos. Mis hijos están concienciados en que tienen
que ayudar y les sale de manera natural, y más desde que nació Joaquín",
señala. Entre idas y venidas a la cocina para desayunar, los más mayores
realizan una serie de tareas básicas en pos del bien común, "recogen su
habitación y hacen sus camas". Todos colaboran en mayor o menor medida,
"es un trabajo conjunto de padres e hijos".
8.45 am. Rumbo
al colegio. "Ahora mismo tenemos divididos a los niños en dos ubicaciones
diferentes entre Pozuelo de Alarcón y Las Rozas. Es el mismo colegio, pero en
función de la etapa, van a una zona u otra". Con dos localizaciones, el
reto de llegar a las 9.30 se complica. Marta y los 8 se montan en el coche.
"Tenemos dos coches. Cuando mi marido no tiene ninguna reunión por la
mañana también nos acompaña, pero la que nunca falla soy yo". Juan
Villanueva es uno de los fundadores de LaMar Creativa, una
agencia especializada en marketing digital.
Han llegado a tiempo. Juan, Jaime, Jacobo, Jorge,
José, Javier y Julián comienzan su jornada escolar
10.00 am. Como
hemos apuntado, hace años que Marta dejó su puesto fijo en la televisión para
trabajar por cuenta propia. "De vez en cuando me surgen oportunidades.
Trabajo dando apoyo a fundaciones, o como consultora de comunicación. Si me
surge algo, lo hago con Joaquín a cuestas". Que no tenga que fichar en una
empresa no quita para que sus días estén marcados por un horario laboral. "Con
la llegada de Joaquín a nuestras vidas mi día a día sufrió cambios. He dejado
parte de mis funciones de madre y de ama de casa para dedicarme a él. De
5 días laborales que tiene la semana, 4 son solo para él".
La agenda semanal de Marta la marca Joaquín. "Dos
días fijos tiene terapia. Otros dos, revisiones médicas". Marta y Joaquín
son inseparables. "También tenemos tiempo para hacer recados, recoger la
casa, ir a la compra y salir de paseo".
Y si Marta es
el motor, la que más entregada está al ritmo familiar, la economía se sustenta
gracias al trabajo de Juan. "La gente se cree que somos ricos. Hay
un gran estigma social. Muchas personas piensan que por tener 8 hijos o eres
rico, o eres ultracatólico. La realidad es que no estamos forrados, muchos
meses vamos justos y no es fácil". Joaquín está a punto de cumplir dos
años y todavía están esperando las ayudas que solicitaron al estado por su
discapacidad. "La Comunidad de Madrid cubre parte de las terapias, pero no
todo lo que necesita nuestro hijo. Hemos tenido que quitárselo a los otros 7 para
poder dárselo a Joaquín". Se entiende ahora que Marta señale con
rotundidad que, "si ya es difícil sacar adelante a una familia numerosa en
nuestro país, cuando uno de tus hijos tiene una discapacidad, todo se
complica".
13.30 pm. Marta
y Joaquín regresan a casa para comer algo rápido. "Mi caos es mi orden,
igual mi caso no te sirve a ti, por eso cuando otras madres me preguntan cómo
me organizo nunca me atrevo a dar consejos". La periodista reconoce que lo
más duro de ser madre de 8 hijos es "gestionar todos los elementos, no me
acuerdo de todo, pero tampoco me siento mal por ello". Para ella no hay un
lado malo. "Lo mejor de ser madre es decir que lo soy. Los
que me conocen saben que no soy nada niñera, aunque me encanta el concepto de
ser madre. Pensar que estoy educando a unos niños que serán hombres con valores
me llena de satisfacción y felicidad".
Marta y Juan provienen de familias numerosas. "Mi madre es la sexta de
diez hermanos. Ella, mis abuelas y mi suegra son mis
referentes femeninos". Por su parte, su marido, es el pequeño de 8
hermanos. "Joaquín es el nieto número 47 de mis suegros. Cuando nos
juntamos todos es muy divertido". En este punto de sus vidas, el
matrimonio cree que Joaquín será el último en llegar a la familia. "La
paternidad tiene que ser responsable y Joaquín nos necesita mucho. Tener otro
hijo implicaría quitarle un tiempo que el necesita, somos conscientes de
ello".
16.30 pm. Toca volver a coger el coche. Marta tiene que recoger a sus
hijos del colegio. Cuando ponen un pie en la calle, una de las preguntas más
habituales que le hacen al verle con sus 8 hijos es, '¿son todos tuyos?'.
"La gente te sorprende y normalmente es para bien. Te dicen, 'qué bonito,
qué maravilla'. Pero la realidad es que nadie lo quiere porque saben el
esfuerzo que conlleva. Tener muchos hijos implica renuncia y entrega, y la
sociedad no quiere eso".
A pesar de
ello, Marta no se percibe a si misma como una mujer que se ha visto obligada a
cambiar de vida. "He elegido desde la
libertad. Ese es para mi el verdadero significado del feminismo. Cuando una mujer, independientemente de lo que haga,
escoge su camino y decide por ella. Si quiere ser madre a tiempo completo es igual de lícito que la
mujer que decide no serlo. Así ya estás abanderando el feminismo. Ser libre
para escoger. La mujer por ser mujer no es menos". Otro tópico que la
periodista desmonta es concebir el sacrificio como algo negativo.
"Sacrificar para mi no es malo. Si le damos la vuelta, podemos verlo como
algo positivo: escoges una vida que no puedes compaginar con otras actividades.
El sacrificio es una elección porque tu has decidido tener otra vida".
17.30 pm. La
casa de Marta y Juan se vuelve a llenar. Sus 8 hijos ya están juntos. "La
tropa regresa a casa. Primero meriendan. Ellos se organizan solos. Es normal
que el más pequeño le pida al mayor que le prepare un bocadillo y él accede
encantado. Cuidarse entre ellos forma parte de su vida, les sale
natural". 8 hijos, 8 personalidades y 8 necesidades
diferentes. "Cada uno tiene su espacio. Saben que, a veces, no
podemos atenderles justo en el momento que lo necesitan, pero también que,
aunque tardemos, papá y mamá siempre van a estar ahí".
Juan tiene 12 años, Jaime, 11, Jacobo, 10, Jorge, 8,
José, 6, Javier, 4, Julián, 3, y Joaquín, cumplirá 2 en los próximos meses.
"Como madre reconozco que la etapa más agotadora físicamente fue cuando
eran bebés y no podíamos dormir ni descansar bien. Ahora, con varios de mis
hijos entrando en la adolescencia, me estoy dando cuenta que nos adentramos en
la que será la etapa más agotadora a nivel mental". Marta atisba una
ventaja con respecto a sus años de adolescente. "Siento que estoy
más conectada con la generación de mis hijos mayores de lo que mi madre estuvo
con la mía. Entiendo muchas de las cosas que viven y sienten, y
precisamente por eso, no me cuelan ni una, y si me la cuelan es porque me
dejo".
20.00 pm. La
tarde ha transcurrido entre tiempo de estudio y deberes, juegos y baños.
"En esta casa se sabe que yo soy la que está más entregada al ritmo
familiar. Mi marido lo valora mucho y me ayuda a tener momentos para mí, pero
la realidad es que no los necesito. Me siento Marta siendo madre. Me
siento plena como mujer".
Una vez más, la cocina es el punto de encuentro de los
10. Todos no caben en la mesa. Los más pequeños cenan sentados y los mayores
acompañan a sus padres de pie. "No hay día que no ponga dos o tres
lavadoras. Se me escapa el presupuesto en compras del
supermercado, pero ronda los 200 o 250 euros por
semana. Aquí la mayoría del dinero lo invertimos en la educación de
nuestros hijos y en todo lo que necesite Joaquín".
23.00 pm. "En esta casa es imposible que estén acostados antes de
las 11 de la noche. Me gustaría decir que soy de esas madres que a las 9 ya
tienen a todos cenados y en la cama, pero sería mentira". La realidad es
la que es. No hay estrés por querer llegar a todo, por ser padres e hijos
modelos. Tampoco hay remordimientos ni renuncia. Hay elección, hay trabajo
conjunto, hay generosidad y solidaridad, hay dedicación, cuidado y
responsabilidad. En una sociedad que avanza y que mira por el interés personal,
hay familias como las de Marta y mujeres, ella es el ejemplo, que conciben la
crianza como un modo de vida.
Por Paula Mata
Fuente: Vanitatis el Confidencial
