La Virgen puede ayudarte a lograr tus propósitos con nobleza y constancia. Presta atención porque te mostraremos de qué manera lo puedes lograr
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| Kara Gebhardt | Shutterstock |
¿Te has planteado algún objetivo espiritual? Si es así, el ejemplo de María puede ayudarte.
La Iglesia universal homenajea a la Madre de Dios y cuando leemos la historia de cuando el ángel Gabriel se le apareció y cómo ese encuentro cambió su vida para siempre, nos damos cuenta de que ella misma debió revisar sus objetivos muy rápidamente.
Pasó de ser una futura esposa convencional a una
mujer con un desafío espiritual abrumador. En su dedicación a su nueva vida
desarrolló unos atributos que pueden ayudarnos a cumplir con nuestras buenas
aspiraciones.
1. Humildad
Cuando María
dijo sí a ese embarazo milagroso antes del matrimonio, debió saber que
probablemente nadie la creería. Si José hubiera decidido no casarse con ella,
habría sido humillada públicamente. Estaba dispuesta a sacrificar su propia
reputación para responder y ser fiel a su vocación. A menudo hace falta
humildad para conseguir los objetivos espirituales, como por ejemplo a la hora
de admitir que hay que cambiar un mal hábito.
2. Apertura
de mente
La mayoría de
nosotros tiene sueños y planes precisos sobre cómo queremos que sean nuestras
vidas. Pero ¿qué pasa si una oportunidad imprevista (o un desastre) lo cambia
todo en un abrir y cerrar de ojos? María se mostró abierta a los cambios en su
vida. Cuando todo cambia, la sensación puede ser de inquietud, pero lo
diferente solo nos aporta tremendas oportunidades para el crecimiento personal.
Tener una mente abierta nos permite aprovechar las oportunidades para
desarrollarnos espiritualmente, incluso cuando es de forma inesperada.
3. Aventura
Cuando María
dijo sí a convertirse en la madre de Dios, se embarcó en una aventura
excepcional. Las aventuras son excitantes, pero también pueden ser sinónimo de
temor, incertidumbre y quizás incluso tristeza. María acompañó a su hijo en los
buenos y malos momentos de su vida, incluyendo su muerte. Es comprensible que
muchos de nosotros estemos satisfechos con la comodidad de nuestra rutina, pero
un poco de aventura a veces, con lo positivo y negativo que pueda acarrear, es
exactamente lo que necesitamos. ¡No tengas miedo de salir de tu zona de
confort!
4. Valentía
Decir sí a un
objetivo nuevo puede ser estresante, y requiere valentía comprometerse al
crecimiento espiritual. María arriesgó su vida al aceptar esta maternidad
excepcional y nunca volvió a ser la misma. Todavía hablamos de ella hoy en día,
lo cual es prueba de que su valentía supuso una diferencia no solo para ella,
sino para el mundo entero. Cambió la historia con su compromiso vital hacia su
desarrollo personal y espiritual. Realmente es increíble hasta qué punto todos
y cada uno de nosotros podemos cambiar y mejorar el mundo a nuestro alrededor
con la valentía de decir "sí".
Michael Rennier
Fuente:
Aleteia
