P. JAVIER BRONCHALO: “EN EL PADRENUESTRO ESTÁ TODO LO QUE EL ALMA SENCILLA NECESITAR DECIR A DIOS”

Padre Javier Bronchalo. Sacerdote de la diócesis de Getafe desde hace doce años, actualmente párroco en la iglesia de Nuestra Señora de Butarque, en Leganés, y capellán en la Universidad Carlos III de la misma ciudad.
Dominio público

Le gusta trabajar con jóvenes, de ahí la inquietud por escribir libros, además del presente del que versa la entrevista, Un camino para liberarnos a todos, ha escrito Santos o Nada (espiritualidad explicada de manera sencilla), Cuando el sexo te atrapa (para reconocer y afrontar la adicción a la pornografía) y El amor no se acaba (espiritualidad matrimonial para novios y matrimonios).

Le entrevistamos brevemente sobre su libro Rezar como Jesús nos enseñó (Nueva Eva).

¿Por qué decidió escribir el libro Rezar como Jesús nos enseñó?

Veo alrededor mucha gente con mucha desesperanza, rezando incluso sin saber que Dios les escucha. Quería volver al Padrenuestro para recordar lo esencial, que es aprender a hablar con el Padre como hijos, con sencillez y confianza. Y dar ánimo al lector.

¿Es el Padrenuestro la oración más perfecta?

Sí, porque es la única oración que nos ha enseñado Jesús directamente. En ella está todo lo que el alma sencilla necesitar decir a Dios: tiene alabanza, petición por las necesidades y petición de perdón. Es una oración que, aunque repitamos un millón de veces, no se agota porque nace del Corazón mismo de Cristo.

¿Por qué empieza por las últimas peticiones?

El libro presenta un camino. Resulta que el Padrenuestro rezado desde la séptima petición a la primera va recorriendo el itinerario que nosotros hacemos en la vida y que hizo el Hijo Pródigo desde el barro con los cerdos clamando: “líbrame del mal”, hasta la alabanza por la alegría de estar en la casa con el Padre, diciendo “santificado sea tu nombre”. Es un camino real desde la miseria del alma hasta la unión con Dios.

¿Este libro nace de su oración personal?

Así es. Está escrito desde el sagrario y el confesionario. Desde la experiencia de mi propia debilidad y el acompañamiento y la escucha a tantas personas en estos años siendo sacerdote.He aprendido mucho de muchas conversaciones con personas que buscan a Dios como pueden, con mucho dolor y lágrimas.

¿Por qué termina cada capítulo con una oración?

Porque no quería que el lector solo aprendiera cosas o se sintiera identificado sino que rezara. La teoría nos hace comprender las cosas pero iluminarlas totalmente requiere de la oración.

¿Por qué insiste tanto en la fragilidad humana y la conversión?

Porque vivimos tiempos en los que el mundo insiste en lo contrario: en que todo lo podemos por nuestras propias fuerzas y en que no necesitamos para nada a Dios, incluso en que podemos volvernos contra Él sin consecuencias. Es una catequesis continua y machacante que va rompiendo a las personas. Hablo de la fragilidad porque en ella puede identificarse el lector y hablo de la confesión porque el amor de Dios y la adhesión por la fe nos va llevando a un cambio de vida necesario, si no nos quedaríamos en el barro.

¿Por qué relaciona el Padrenuestro con el Hijo Pródigo?

Fue Jesús quien lo relacionó, Él presenta las parábolas de la misericordia para explicar cómo es el corazón de su Padre, ósea, qué tipo de Padre es. Tanto en el Padrenuestro como la parábola del Hijo pródigo en ambos descubrimos al mismo Padre providente.

¿Por qué es un libro esperanzador incluso en la cruz?

Porque la esperanza cristiana no consiste en que todo vaya bien sino en saber que Dios nunca nos deja y que incluso en lo malo que nos sucede Él está con nosotros y sacará un bien para nuestra salvación. Por eso la cruz es gloriosa, en el sufrimiento podemos descubrir que nuestra cruz está habitada por Jesús. Es mi experiencia, es una luz que Él da en el dolor y que podemos pedir.

¿Por qué leerlo y cómo ayuda a empezar 2026?

El libro propone un camino, no importa lo roto que se encuentre el lector, y un comienzo de año es también el inicio de un camino. El libro invita a mirar a Dios. Los propósitos de año nuevo suelen ser tediosos y dejan triste después a quien los abandona, pero mirando a Dios la vida se ilumina y se viven los propósitos y todo en la vida de otra manera, Él concede alegría y esperanza a los corazones casados.

Javier Navascués,

Fruente: Caballero del Pilar