Los jóvenes católicos hoy, al contrario que sus padres, invitan y no se acomplejan
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| HAKUNA GROUP MUSIC |
El pasado
sábado Hakuna atrajo a más de 34.000 personas al mayor auditorio de Europa al
aire libre, el espacio Miguel Ríos de Rivas-Vaciamadrid. Es hasta la fecha el
mayor concierto de Hakuna, y también el más extenso. Acudieron muchas familias
con niños, que cantaron y bailaron con los teloneros, los jóvenes de 84 y
la veterana formación andaluza Siempre Así. Hacia las nueve de la noche,
cuando por fin salía Hakuna a cantar- unos 90 músicos y cantantes-, las
familias con niños ya se iban, agotadas. Pero quedaba aún una multitud de
jóvenes, incansables, fervorosos, muy alegres, llegados de toda España.
Muchos habían
estado en el Jubileo de los Jóvenes en Roma. Otros, en la JMJ de Lisboa en
2023. Todos llevan años escuchando Hakuna, y más música cristiana, por
Internet, en sus móviles. Y escuchan a youtubers, podcasters,
instagrammers. Detrás del concierto de Hakuna no estaba ninguna delegación de
Pastoral Juvenil, sino una constelación de influencers en redes, a los que
Hakuna (como movimiento musical) ha atendido y cuidado. Entre el público
estaba el obispo anfitrión, Antonio Prieto, de la diócesis de Alcalá de
Henares.
Con Internet,
el joven busca fe que no aburra... la encuentra
Estos jóvenes
quizá en su universidad o trabajo no tienen compañeros católicos jóvenes, pero,
al contrario que sus padres, sí los tienen en Internet, en un grupo de
whatsapp, y reciben invitaciones a encuentros interesantes, "que no
aburran". No les importa que les desafíen, pero no soportan que les
aburran.
Si el cura de
su parroquia es muy aburrido, desconectarán del sermón, pero no dejarán la
parroquia. Quizá busquen formación en Internet, con buenos predicadores y
youtubers. Y en la parroquia tienen amigos, gente de fe que escucha y
acoge, un grupo de oración, de fe y amistad, casi siempre con adoración
eucarística. Y catequistas o líderes jóvenes que tienen fe viva y lenguaje
cercano. Eso compensa por los curas sosos. Si la parroquia no tiene algo
atractivo, no dejará la Iglesia: un amigo cristiano le invitará a otra
parroquia que sí lo tenga, porque los jóvenes de esta generación invitan e
invitan sin parar. "Ven y verás". En el peor de los casos, puede
ver las teleseries The Chosen o Casa de David, y buscar alguien
para comentarlas.
Las
estadísticas detectan más jóvenes practicantes
La Iglesia
Católica en España nunca hace sus propias estadísticas ni sondeos sobre nada, y
tontamente depende de las que hacen sus enemigos. Pero hay más jóvenes
católicos practicantes que hace 15 años, y más visibles, más
desacomplejados. Lo notan las delegaciones de Pastoral Juvenil, y los
párrocos, y algunos los movimientos. Y algunas estadísticas, que vamos a
señalar.
En España en
2010, se declaraban "católicos practicantes" un 7% de los jóvenes
españoles entre 15 y 24 años; en 2017, eran un 8,2% (casi un 9%
entre mujeres). Ambos datos son de los sondeos de Fundación SM. Pero en el
barómetro de abril de 2025 del CIS (del socialista Tezanos), se
detectaba a un 15% de jóvenes de 18 a 24 años que se consideraban
católicos practicantes. Y probablemente en la realidad son más (aunque los que
se declaren "practicantes" se salten algunas misas).
El Barómetro
Andaluz de marzo de 2025, en la franja de edad de 18 a 24 años,
detectaba un 27,6% de encuestados que se declaraban "religiosos o muy
religiosos". Incluso en Cataluña, en 2022, el CEO de la Generalitat
de Cataluña (equivalente catalán al CIS), detectaba que un 33% de jóvenes
de 18 a 24 años se declaraban católicos, mientras que 8 años antes sólo lo
declaraban un 28%. Hay crecimiento.
El CIS de
Tezanos dice, y varios medios lo repiten, sólo un 28% de jóvenes españoles se
declararían católicos (entre practicantes y no practicantes). Es dudoso, porque
el CEO de la Generalitat de Cataluña de octubre de 2022 detectaba un 33%
de jóvenes en Cataluña que se declaraban católicos. ¿De verdad habría que
creerse que los jóvenes catalanes religiosos superan en 5 puntos a la media de
España? Puesto que el CIS ha demostrado fallar en tantísimas cosas y está
desprestigiado, la conclusión que señala el CEO catalán y los datos
andaluces van en la misma línea: hay un crecimiento en el número de católicos
practicantes jóvenes, o de católicos convencidos de serlo.
Se necesitaría
un sondeo a nivel nacional centrado en esas edades para detectarlo mejor,
pero, repetimos, la Iglesia Católica española, neciamente, no hace nunca sus
propios sondeos estadísticos. ¡A pesar de contar con 10 universidades católicas
en el país!
Eso no quiere
decir que esos jóvenes estén entrando al seminario, o que se ofrezcan a hacer
muchas cosas en la parroquia. Muchos se demoran antes de ofrecerse a
servir. Pero rezan, y se reúnen para rezar, y están dispuestos a aprender más
cosas, y a ir a retiros, y a invitar a sus amigos.
Los hijos de
familias practicantes
Nicolás Ruiz,
sacerdote delegado de Pastoral Juvenil de Ávila desde hace 5 años, explora con
pasión la evangelización de jóvenes, con nuevos métodos para formar jóvenes
evangelizadores.
"Los hijos
de familias practicantes tienen una fe personalizada, es la suya, no la de
sus padres. La Iglesia y las familias lo ven: la fe del joven es algo
que el joven ha elegido, ha hecho una opción por Jesús. Dios tiene sólo hijos,
no nietos. Estos chicos no tienen miedo de decir que siguen a Jesús, que
son católicos. Tienen menos complejos que hace 25 años. Hablan de su fe
sin tabúes ni esconderse. Para mí, es paradigmática la chica de un movimiento
que habló con claridad, cariño, fe y verdad en el programa de TV de Évole en 2023, los jóvenes y el Papa Francisco en
Disney+. Ella representa a muchos jóvenes: nuestros practicantes son así",
explica Nicolás Ruiz.
Algo similar
explica a ReL Javier García, el sacerdote delegado de Juventud y
Primer Anuncio de la diócesis de Santiago de Compostela, y el más
veterano de los Delegados de Juventud en España hoy. "Hoy hay menos
familias practicantes, pero sus hijos se enganchan más a la Iglesia, con
libertad, sin vergüenza. Muchos están fuertemente ligados a un movimiento,
a una parroquia o a unos métodos de evangelización. Estos jóvenes evangelizan a
otros, a sus amigos alejados. En redes sociales manifiestan su identidad. Si
hacen un retiro, o van al Jubileo, o al Camino de Santiago, lo postean, lo
difunden. Y eso atrae a otros jóvenes".
Los hijos de
familias no practicantes
Un niño de
familia católica no practicante normalmente está bautizado pero no se pasa por
la parroquia ni va cosas católicas. Pero no es hostil, la fe le causa
curiosidad, quizá la ve en sus abuelos, y al crecer, sus amigos católicos le
invitan a una JMJ, una peregrinación o un retiro juvenil, y ahí se convierte.
"Miran la
fe de sus abuelos, les parece interesante, y sólo hace falta que les inviten a
un retiro o campamento de jóvenes. Buscan raíces en un mundo líquido. No
es un fenómeno masivo, pero se da. Vale la pena invitarles a encuentros de
primer anuncio, a Emaús, Effetá, etc... Algunos llevaban una vida muy
desastrada y al convertirse se hacen practicantes en serio", constata
Nicolás Ruiz.
Muchos de estos
han sufrido graves heridas vitales: desamor, relaciones tóxicas, desprecio,
familias rotas, soledad por falta de hermanos... y en la Iglesia encuentran
acogida, fraternidad, cercanía, amistad, hermanos, a veces incluso el padre que
les faltó. La sanación es parte de lo que les atrae.
Los hijos de
familias muy alejadas (new age, anticlericales...)
Nicolás Ruiz ve
que aunque hay jóvenes de familias anticlericales u hostiles a la fe, ellos no
han tenido malas experiencias y no tienen muchos prejuicios negativos. "La
verdad es que yo prefiero evangelizar en colegios públicos, a chavales con
menos prejuicios, que el Evangelio les suena a nuevo. En los coles religiosos
pueden tener prejuicios y se creen que saben algo", apunta este sacerdote.
Los jóvenes que
han crecido tan lejos de la Iglesia suelen acumular aún más heridas. Pero irán
a cosas de Iglesia si se sienten acogidos, respetados y, sobre todo, no
juzgados. "A los jóvenes de hoy no les gusta encasillar a la gente
rápidamente, ni juzgar. Los jóvenes cristianos saben ser acogedores con
los jóvenes alejados. Luego, con tiempo, el recién llegado irá aprendiendo
toda la verdad del Evangelio", apunta Ruiz.
Javier García
explica que estuvo evangelizando con el Curso Alpha realizando el Camino
de Santiago portugués. "Vimos mucha gente de origen New Age, que se
mostraron interesados y perseveraron. Les interesa lo trascendente, aunque
sea con mejunjes mentales. Luego están las personas que llegan de
ambientes LGTB, incluso militantes. Algunos es que han tenido una
experiencia mística, una experiencia directa de Dios, quizá en momentos de
desesperación y hundimiento. Han vivido mucha insatisfacción y mucha
mentira. Esa militancia anticlerical, cuando Dios les toca directamente,
cambia", constata Javier García.
La música es
importantísima
Nicolás Díaz
apunta la importancia de cuidar "la vía de la belleza, de la música, de
todo el arte. Hay que llegar al corazón del joven. Sí, es una generación
que se mueve por sentimientos. Y aprecian los lugares hermosos, la estética
acogedora, esos detalles. Antes la Iglesia ofrecía sobre todo lo reflexivo y
racional. Eso hoy conecta con muy pocos chicos. Otra cosa es que, después
de lo experiencial, se profundice dando más formación".
Javier García
cree que la música es esencial y que funciona mejor la música
explícitamente católica, o cristiana, que la que diluya mucho su
cristianismo y hable solo de valores buenos. "Hakuna es explícitamente
católica, y llega a los de fuera de la Iglesia, incluso con salmos, y alabanza...
Hacer algo 'intermedio' creo que funciona poco. Por eso, creo que hay apoyar a
los músicos con un mensaje católico explícito".
Formar jóvenes
evangelizadores de jóvenes
Ambos
directores de pastoral juvenil creen que la Iglesia ha mejorado en esta
pastoral, y que la clave para crecer más es formar a los evangelizadores
de jóvenes, que a su vez suelen ser jóvenes.
"Para
empezar, el evangelizador ha de tener fe sincera. Después, tenemos que
equiparlo, capacitarlo. Un evangelizador joven capacitado es el mejor
evangelizador de jóvenes. Formar evangelizadores requiere tiempo y
paciencia, pero tampoco hay que esperar a que sean doctores en Teología, pueden
evangelizar desde su testimonio", explica Javier, que impulsa dos sistemas
de discipulado para jóvenes, uno en formato retiro de 6 meses y otro que
consiste en muchos fines de semana seguidos. Hay que dar responsabilidades
evangelizadoras al joven muy pronto, "pero a la vez que le acompañas
y le formas", dice.
Él pide "programas
que formen a jóvenes evangelizadores, es decir, escuelas de discipulado. La
Iglesia española hoy tiene bastantes cosas de Primer Anuncio, pero le falta
mucho en formación de discípulos. Antes los discipulados daban solo doctrina,
pero hay que dar más habilidades y fomentar otros dones: de fe, dones
espirituales, de liderazgo, de trabajo en equipo, de oración y escucha a Dios...
Por ejemplo, hay que enseñar a orar de distintas formas, no sólo de una. Y cada
joven irá encontrando su camino de entre la diversidad que ofrezcamos".
Los
"nuevos métodos" siguen funcionando bien
Las casas
de retiro en España están llenas a reventar. Los retiros y ejercicios
espirituales para jóvenes funcionan bien, tocan mentes y corazones, y son el
primer paso para crear comunidades.
Javier García
lo tienen claro: "Yo lo que he visto es que los métodos de primer
anuncio siguen dando fruto. Un grupo que entrene a sus jóvenes en dar
testimonio y evangelizar, en hablar de Jesús en su día a día, le irá
bien. Curso Alpha sigue funcionando. Y los Seminarios de Vida en el
Espíritu. Funciona Nightfever o Luz en la Noche, para llegar a la gente en
la calle. Los retiros se llenan porque los jóvenes invitan a otros jóvenes.
Estos métodos no sólo despiertan la fe, sino que a la vez equipan para
evangelizar. Y ahora ya tenemos métodos catequéticos que encajan bien en
las parroquias, como LifeTeen para adolescentes o el Oratorio de
Niños Pequeños. Funcionan bien y generan comunidad", asegura.
Nicolás apunta
que en los métodos que funcionan y atraen a los jóvenes, casi siempre hay
adoración eucarística: lo eucarístico tiene un papel central. "Una
clave de Hakuna es eso: une música con adoración, una adoración cuidada. Y
muchas delegaciones de Pastoral Juvenil ya ofrecen eso, encuentros de adoración
joven, aunque sea mensual. Eso hace 3 décadas ni se ofrecía", señala.
Como punto
débil, Nicolás advierte que el Señor también está en la Palabra de Dios y
en el servicio al pobre, y que estos dos ámbitos deberían ofrecerse más a los
jóvenes católicos de hoy.
El atasco: los
pastores y las estructuras
Los jóvenes con
fe la viven sin complejos, la anuncian en redes y hablan de ella, mientras que
sus padres, tíos o abuelos no se atreven. El joven quiere saber más e invitar a
sus amigos. El atasco está en los pastores (clero, pero a veces
también laicos en colegios o asociaciones) y en las estructuras.
Nicolás hace un
cálculo a partir de cómo ve las Delegaciones de Juventud, es decir, los
equipos que en cada diócesis trabajan junto al obispo para potenciar la
pastoral con jóvenes.
"Hay delegaciones
que tienen muy claro lo que funciona y lo llevan a la práctica, con cambios
graduales: son un 10% de las diócesis. Otras tienen claro lo que se
necesita, pero titubean, no saben como implementarlo: serían un 50%. Hay
otras que siguen viviendo con mentalidad de Cristiandad, aún tienen niños en
clase de Religión, en catequesis y algunos jóvenes en los templos, por ejemplo,
por la religiosidad popular del sur de España, y creen que ¿para qué
cambiar? No buscan a los alejados. Serían un 30% de las diócesis. Y luego
hay otro 10% que, directamente, no hacen nada, son una delegación juvenil
muerta, un cargo vacío".
Cuando
planteamos estos porcentajes a Javier, que, insistimos, es el cura que lleva
más tiempo al frente de una Delegación de Juventud, responde: "Es tal
cual, es así, en mi opinión". En España hay 70 diócesis, por lo que
ese 10% que está en "conversión pastoral" para evangelizar con los
jóvenes serían 7, y otras 35 lo estarían empezando a examinar.
Lo que tienen
claro es que los jóvenes ya evangelizan, y lo harán más y mejor cuando se
les capacite, apoye y acompañe más, y si se genera espacios adecuados de
acogida. "La misión que tenemos entre manos salvará a la Iglesia, si
dejamos de estar parados y de mirarnos a nosotros mismos", asegura
Javier.
Las 15
"palancas" para la evangelización joven
En un artículo
previo, ya analizamos algunos elementos que llamamos "palancas" y que parecen crear el contexto favorable a
que aumente el número de jóvenes católicos. Nos limitamos a enumerarlas ahora.
• La natalidad:
las familias religiosas tienen más hijos, y les pasan la fe.
• La
inmigración: los inmigrantes son jóvenes, y más religiosos que la población
nativa. En una clase de 10 niños de catequesis en Cataluña (es decir, de
familias practicantes), 3 tendrán ambos padres no españoles, y otros 2 tendrán
ambos padres no catalanes. Solo 3 tendrán ambos padres catalanes.
• Muchos adultos
jóvenes están hartos del vacío: consumismo, pantallas, relaciones
huecas o tóxicas.
• La pandemia,
la guerra, la incertidumbre vital, lleva a muchos a buscar lo
trascendente.
• Internet
facilita conocer el cristianismo... y con más variedad de maestros; si tu
cura es inepto, incomprensible o aburrido, puedes buscar otros predicadores en
la red.
• Internet
facilita invitar y mantener comunidad: pocos practicantes, pero conectados
entre ellos.
• Lo presencial
y experiencial es hoy más valioso, y el catolicismo es presencial: liturgia,
sacramentos, religiosidad popular, grupos...
• Ha mejorado la
oferta de música cristiana, en inglés o español, de ambos lados del Atlántico.
• Hay más y
mejor catequesis para jóvenes; menos oferta "casposa".
• La
universalidad de la Iglesia, con su diversidad, está más cerca (en
Internet, en encuentros internacionales, en la inmigración).
• La Iglesia
atrae como propuesta de justicia social (o resistencia anti woke, o frente
al Islam).
• Reconectar con
el pasado: superar leyendas negras, vergüenza por el pasado, el orgullo
cronológico de creerse "mejores" que en el pasado.
• Ante familias
rotas, la Iglesia ofrece refuerzos para crear familias fuertes
• El catolicismo ofrece comunidad
real, muy valiosa en la juventud.
Pablo J. Ginés
Fuente: ReligiónenLibertad
