La Iglesia católica no puede entenderse sin el Magisterio, por eso los fieles necesitamos conocer su función e influencia en nuestra vida cristiana
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| Jan van Eyck | Public Domain |
La Iglesia
católica tiene tres pilares sobre los que descansa la autoridad con la que
enseña: la Sagrada Escritura, la Tradición y el Magisterio.
El
documento Magisterio y Teología lo define así:
"Se llama
Magisterio eclesiástico la tarea de enseñar, que pertenece en propiedad, por
institución de Cristo, al colegio episcopal o a cada uno de los obispos en
comunión jerárquica con el Sumo Pontífice".
Recordamos que
el mismo Señor Jesucristo eligió a los doce apóstoles (Mt 10,
1-4), les mandó que hicieran en su memoria lo que le vieron hacer en la
última cena (Lc 22, 19) y fueron enviados a predicar el evangelio,
bautizando (Mt 28, 18-20)y perdonando los pecados (Jn 20,
23).
Por derecho,
fue a ellos a quienes se les reconoció como primeros obispos y a su vez,
eligieron a otros que continuaran con su misión (Hch 1, 23-26).
La
importancia del Magisterio
Por eso, la
importancia del Magisterio radica en que pueden enseñar, predicar y guiar al
pueblo encomendado a ellos por Jesús. Si ellos no hubieran continuado fielmente
con las enseñanzas de Jesucristo, no habría existido la Iglesia.
Además, ellos
han guiado a los hombre y mujeres desde hace más de dos mil años para que
llevaran una vida moral apegada a la doctrina cristiana, como lo indica el
Catecismo de la Iglesia católica:
"El
Magisterio de los pastores de la Iglesia en materia moral se ejerce
ordinariamente en la catequesis y la predicación, tomando como base el Decálogo
que enuncia los principios de la vida moral válidos para todo hombre".
(CEC 2049)
Es porque
fueron elegidos por Cristo por lo que tienen la autoridad de ser maestros; y es
por ellos que tenemos una guía segura para actuar sin temor a ofender a Dios:
"El Romano
Pontífice y los obispos, como maestros auténticos, predican al pueblo de Dios
la fe que debe ser creída y aplicada a las costumbres. A ellos corresponde
también pronunciarse sobre las cuestiones morales que atañen a la ley natural y
a la razón".
(CEC 2050)
Así es que la
enseñanza del Papa y los obispos de la Iglesia Católica son nuestra seguridad
para entender que si hacemos lo que ellos enseñan en su predicación, estaremos
más cerca del reino de los cielos.
Mónica Muñoz
Fuente: Aleteia
