Este sábado, 29 de marzo, se dio a conocer el Mensaje del Santo Padre a los Misioneros de la Misericordia, con ocasión de su peregrinación jubilar, que se desarrolla del 28 al 30 de marzo
![]() |
Vatican News |
A los
sacerdotes, el Pontífice los anima a que, “en su ministerio de confesores,
estén atentos en la escucha, dispuestos a acoger y constantes en el
acompañamiento de cuantos desean renovar su vida y regresar al Señor”.
“Les agradezco
porque con su servicio dan testimonio del rostro paterno de Dios, infinitamente
grande en el amor, que llama a todos a la conversión y nos renueva siempre con
su perdón”, lo escribe el Papa Francisco en el Mensaje
dirigido a los Sacerdotes Misioneros de la Misericordia, con ocasión de su
peregrinación jubilar, que se viene desarrollando del 28 al 30 de marzo.
El texto del
Mensaje del Papa – que lleva la fecha del 19 de marzo, solemnidad de San José y
firmado en el Policlínico “Agostino Gemelli” – fue leído por monseñor Rino
Fisichella, Pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización, quien presidió
este sábado 29 de marzo, la oración del Santo Rosario en la Gruta de Lourdes de
los Jardines Vaticanos.
Testigos del
rostro paterno de Dios
A los
Misioneros, el Santo Padre les manifiesta que le hubiera gustado mucho poder
encontrarlos personalmente y les expresa su gratitud y su aliento por el
valioso servicio que dan a la Iglesia en la administración del sacramento del
perdón.
“Les
agradezco porque con su servicio dan testimonio del rostro paterno de Dios,
infinitamente grande en el amor, que llama a todos a la conversión y nos
renueva siempre con su perdón. Conversión y perdón son las dos caricias con las
que el Señor enjuga toda lágrima de nuestros ojos; son las manos con las que la
Iglesia nos abraza a nosotros pecadores; son los pies sobre los que caminamos
en nuestra peregrinación terrena. Jesús, el Salvador del mundo, nos abre el
camino para recorrerlo juntos, siguiéndolo con la fuerza de su Espíritu de
paz”.
Con su
misericordia Dios nos transforma interiormente
Por ello, el
Papa Francisco anima a los Sacerdotes Misioneros de la Misericordia a que, en
su ministerio de confesores, estén atentos en la escucha, dispuestos a acoger y
constantes en el acompañamiento de cuantos desean renovar su vida y regresar al
Señor.
“De hecho,
con su misericordia, Dios nos transforma interiormente, cambia nuestro corazón:
el perdón del Señor es fuente de esperanza, porque podemos contar siempre con
Él, en cualquier situación. ¡Dios se hizo hombre para revelar al mundo que
nunca nos abandona!”.
El Santo Padre
concluye su Mensaje deseándoles “una fructífera peregrinación”, y al mismo
tiempo “bendice de corazón su apostolado, pidiendo a María Inmaculada que vele
sobre ellos como Madre de Misericordia”.
Renato
Martínez
Ciudad del
Vaticano
Fuente: Vatican News