El cardenal vicario recordó varias veces durante su homilía la dedicación y las constantes palabras del Pontífice por la paz en Ucrania
El vicario de Roma concelebró con
el cardenal Gugerotti, prefecto del Dicasterio para las Iglesias Orientales,
una misa en la basílica de San Juan de Letrán por el tercer aniversario de la
guerra: «Hagámonos eco de los llamamientos del Papa por la paz». El embajador
de Ucrania ante la Santa Sede agradeció al Pontífice su «compromiso personal»
En este «doloroso y vergonzoso
aniversario» rezamos por las víctimas y para que «el martirizado pueblo
ucraniano vuelva a tener paz». Este fue el llamamiento que hizo el cardenal
Baldo Reina, vicario de la diócesis de Roma, en la basílica de San Juan de Letrán,
donde celebró la misa la mañana del 24 de febrero, con motivo del tercer
aniversario de la invasión rusa a gran escala contra Ucrania. Concelebró el
cardenal Claudio Gugerotti, prefecto del Dicasterio para las Iglesias
Orientales.
Paz justa y
duradera
Al acto, organizado por la
Embajada de Ucrania ante la Santa Sede, asistieron numerosos representantes
diplomáticos, algunos de los cuales leyeron oraciones en sus lenguas maternas
para mostrar su apoyo.
Numerosos fieles se congregaron
en la Basílica, con banderas y rosarios en las manos y lágrimas en los ojos,
para rezar por la paz en la tierra que el Papa Francisco siempre ha calificado
de «atormentada».
El cardenal vicario recordó
varias veces durante su homilía la dedicación y las constantes palabras del
Pontífice por la paz en Ucrania.
Así lo recordó también el
embajador ucraniano ante la Santa Sede, Andrii Yurash, quien – al final de la
misa – agradeció al Papa su «compromiso personal» con el país, pidiéndole que
rece «por las víctimas de la guerra, por la paz y por la pronta recuperación
del Santo Padre». «Hoy se cumplen tres años en los que Ucrania resiste», dijo
Yurash, pidiendo una «paz justa y duradera».
Hagámonos eco de
los llamamientos del Papa por la paz
Durante su homilía, el cardenal
Reina aseguró la cercanía y las oraciones de la asamblea a Francisco,
hospitalizado en el Hospital Gemelli desde el 14 de febrero. A pesar de su
enfermedad, en el texto del Ángelus del domingo 23 de febrero, difundido por la
Oficina de Prensa de la Santa Sede, el Papa no dejó de expresar su cercanía en
este triste aniversario para Ucrania. De hecho, el Vicario de la Diócesis de
Roma agradeció al Pontífice «sus fuertes palabras durante tres años, palabras
que hemos acogido verdaderamente como proféticas».
«Palabras, que piden y han
pedido, el don de la paz. Cuántas veces ha dicho el Santo Padre: '¡Basta! Basta
de armas'. Hoy no podemos dejar de hacernos eco de estas palabras que son de
nuestro obispo, de nuestro pastor», dijo Reina.
«Gracias Papa Francisco – añadió
– gracias porque tantas veces ha pedido ‘que caminemos por los senderos de la
paz’, y por esta ‘paternal preocupación suya’, para que el atormentado pueblo
ucraniano vuelva a la paz».
La importancia de
la oración
«Pensando en estos tres años de
guerra, creo que todos hemos quedado marcados por las imágenes que llegan
diariamente a nuestros hogares – en particular de niños, hombres, mujeres,
soldados que han perdido la vida», añadió el cardenal.
«Allí donde hay guerra, no hay
sabiduría. Allí donde hay conflicto e invasión, no hay inteligencia prudente»,
subrayó, evocando la primera lectura de la liturgia, tomada del libro del
Eclesiástico.
«Tenemos que pedir al Señor que nos devuelva esta capacidad de saber reflexionar» para afrontar esta situación de conflicto creando una «cultura de paz».
Encontrar caminos
de reconciliación
A continuación, el vicario de
Roma reiteró la importancia de la oración en estos momentos de gran tensión.
Hemos experimentado, y
experimentamos todavía hoy, los fracasos de la tentación humana. Necesitamos
decir a Jesús: ayúdanos en nuestra incredulidad.
De ahí una oración para que «el
Dios de la paz, el Dios de la vida, resuelva lo que los hombres no han sido y
no son capaces de resolver», y nos ayude a encontrar los «caminos de la
reconciliación, de la misericordia y de la paz», dijo el cardenal.
Y concluyó con una oración por
las víctimas de la guerra y sus familias, implorando a Dios que dé a todos «la
fuerza y la esperanza para que se cultive y se persiga la paz».
Isabella H. de Carvalho
Ciudad del Vaticano
Fuente: Vatican News