Cuando empezó el tiroteo contra el expresidente en Pensilvania, Corey Comperatore no dudó en lanzarse sobre su mujer y sus dos hijas recibiendo un disparo en la cabeza
Corey Comperatore en el centro. Foto: Reuters/ Dominio público |
Su hija explica en su perfil de la
red social Facebook que cuando empezaron los disparos «rápidamente nos tiró al
suelo y nos protegió de las balas que venían hacia nosotras». Y añade: «Amaba a
su familia. Nos amaba de verdad, tanto como para recibir una bala real por
nosotras» y ha explicado que el hombre «iba a misa cada domingo» y que «amaba a
su comunidad y a su familia».
Corey Comperatore era bombero
voluntario y tenía 50 años. Casado, con dos hijas, murió en el acto a causa de
una bala en la cabeza, a pesar de los intentos por salvarle la vida de los
médicos presentes en el acto.
«Era el mejor padre que una hija
pudiera pedir», continúa su hija Allyson. «A mi hermana y a mí nunca nos faltó
de nada. Hablaba y hacía amigos con cualquiera y se preocupaba de nuestra
iglesia y de cada uno de sus miembros como si fuera una familia». «Sé que Dios
está orgulloso del hombre que llegó ayer a su puerta», recalca.
Tras el incidente, el gobernador
demócrata de Pensilvania, Josh Shapiro, ha afirmado que Comperatore «murió como
un héroe» y ha trasladado el pésame a su familia. De igual manera, Saphiro ha
aprovechado la ocasión para pedir al resto de líderes políticos «bajar la
temperatura y superar la retórica de odio que existe», así como «buscar un
futuro mejor y más brillante para esta nación».
La hermana del fallecido también se
ha eco del suceso y ha lamentado, según recoge el periódico The New York Times, que «el odio por un hombre se
haya llevado la vida del hombre al que más amábamos».
Además de esta víctima mortal, el intento de asesinato de Donald Trump se ha saldado con dos heridos graves pero que se encuentran estables. Se trata de dos hombres, de 57 y 74 años que también se encontraban en el mitin.
Ester
Medina
Fuente:
Alfa y Omega