Muchos debates se han abierto con respecto a modo de recibir la sagrada comunión, por eso leamos qué dicen los documentos de la Iglesia al respecto
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Bogdan Sonjachnyj | Shuttrestock |
Desde siempre se ha
discutido la manera en la que se debe recibir la sagrada comunión, y las
opiniones van y vienen, subiendo de tono o descalificando a quienes expresan un
punto de vista diverso.
Qué bueno que se pueda
hablar con libertad, pero en cuestiones de la Iglesia, el Magisterio es el que
tiene la palabra definitiva, por lo que vale la pena analizar qué dice respecto
al controvertido tema de la manera de comulgar.
¿De pie o de rodillas?
Actualmente muchos se
extrañan de que algunas personas que hacen fila en la procesión se arrodillen
para comulgar, sin embargo, ese era el propósito del antiguo comulgatorio. Con
el tiempo ha caído en desuso y ahora es más común la comunión de pie. ¿Cuál es
la correcta?
El número 90 de la
instrucción Redemptoris Sacramentum dice al respecto:
"Los fieles comulgan de
rodillas o de pie, según lo establezca la Conferencia de Obispos", con la
confirmación de la Sede Apostólica. "Cuando comulgan de pie, se recomienda
hacer, antes de recibir el Sacramento, la debida reverencia, que deben
establecer las mismas normas".
Y para reafirmar lo
anterior, el número 91 agrega:
Por consiguiente, cualquier
bautizado católico, a quien el derecho no se lo prohíba, debe ser admitido a la
sagrada Comunión. Así pues, no es lícito negar la sagrada Comunión a un fiel,
por ejemplo, solo por el hecho de querer recibir la Eucaristía arrodillado o de
pie.
De manera que, las dos
formas son correctas.
¿En la boca o en la mano?
Otro punto que causa
controversia es si se debe recibir la sagrada hostia en la boca o en la mano.
El documento dice sobre ello
lo siguiente:
"Aunque todo fiel tiene
siempre derecho a elegir si desea recibir la sagrada Comunión en la boca, si el
que va a comulgar quiere recibir en la mano el Sacramento, en los lugares donde
la Conferencia de Obispos lo haya permitido, con la confirmación de la Sede
Apostólica, se le debe administrar la sagrada hostia. Sin embargo, póngase
especial cuidado en que el comulgante consuma inmediatamente la hostia, delante
del ministro, y ninguno se aleje teniendo en la mano las especies eucarísticas.
Si existe peligro de profanación, no se distribuya a los fieles la Comunión en
la mano" (92).
De manera que, las dos
formas son correctas.
Ojo: debemos ser muy
cuidadosos
Ahora bien, hay dos detalles
que hay que observar puntualmente:
Primero, usar "la
bandeja para la Comunión de los fieles se debe mantener, para evitar el peligro
de que caiga la hostia sagrada o algún fragmento" (93).
Y segundo, si tomamos la
sagrada Comunión en la mano, ser sumamente cuidadosos con las partículas que
puedan quedar en la palma y en los dedos, porque hay que recordar que el Señor
está presente en el fragmento más pequeño.
Por eso, es muy recomendable
tomar con la lengua el polvito de la hostia sagrada que pudiera quedar y no
sacudirse las manos o limpiárselas en la ropa, para no incurrir en una falta de
respeto mayor a Jesús Eucaristía.
Mónica Muñoz
Fuente: Aleteia