Entregaron el tabaco
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Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Estos días de
verano, en los que hay muchos turistas, es muy corriente que al pasar por
nuestra iglesia, dejen alguna cosa entre los bancos o en la mesa que hay
colocada atrás. En la sacristía, ya hemos acumulado unos cuantos "objetos
perdidos", esperando a ver si sus dueños vuelven preguntando por ellos.
Sin embargo, lo
que dejaron ayer no tenía pinta de ser un "objeto perdido". Cuando
llegamos a vísperas, encontramos dentro de nuestro coro un paquete de tabaco
abierto. Se notaba que la persona a la que pertenecía había metido la mano
entre la reja y lo había dejado sobre la silla de la organista.
No, aquello no
era un olvido de un turista despistado. Parecía más bien todo lo contrario: esa
persona estaba entregando su tabaco al Señor. Y como prueba de su voluntad de
no querer fumar más, lo dejó allí, literalmente a Sus pies. Seguro que era su
forma de decirle: "quiero dejarlo, pero yo no puedo, ¡hazlo Tú,
Señor!"
Cuánto me ayudó
aquella anécdota en mi oración de esa tarde. Porque yo no fumo, pero en mi
corazón siempre hay cosas que necesito entregarle al Señor, para que Él las
redima.
Es mi oración
favorita. Pedirle cosas está bien, pero sentarme ahí, a Sus pies, para
entregarle lo que llevo en el corazón... esa oración me hace descansar en Su
mirada, que acoge todo para redimirlo.
Esa oración es
abandonarme a Su voluntad y dejar que sea Él quien pueda con lo que yo no
puedo. Quizá pueda parecer una postura muy cómoda, sin embargo, no tiene nada
que ver con la pasividad, como quien se sienta a aguardar a que las cosas
cambien solas. Cuando entregamos algo al Señor de corazón, Él nos muestra un
camino nuevo, nos impulsa a tomar la dirección correcta y nos da la Gracia para
dar cada paso adelante.
Hoy el reto del
amor es entregarle al Señor aquello que llevas en el corazón. Cristo lo quiere
realizar en ti, quiere llevarte mucho más allá de lo que puedas imaginar, y
para ello tan solo necesita que te dejes hacer por Él, y que hoy secundes sus
impulsos.
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
07 agosto 2023
Fuente:
Dominicas de Lerma