La esperanza no defrauda
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| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor.
Que pases un feliz día.
Por más que llamaba a Jubi, nuestra beagle no
respondía. Como a esas horas de la mañana suele estar todavía metida en su
caseta, me encaminé hacia allí.
La caseta de Jubi está dentro del convento, una
especie de pasillo ancho que tiene una puerta que da a la huerta. Me agaché y
empecé a llamar a nuestra beagle por la gatera. Generalmente, en cuanto me oye,
sale por ahí… pero esta vez no respondió.
Preocupada, abrí la puerta. Jubi estaba al
fondo del callejón, sentada junto a su caseta.
-¿Jubi? ¿Qué te pasa? ¿Por qué no vienes?
Ninguna respuesta. No ladró, no se movió. Ni
siguiera sacudió el rabito. Parecía una estatua de sal. Y eso no es nada
normal. O estaba muy enferma… o la había liado muy parda.
Me acerqué a toda prisa y, entonces, descubrí
el misterio. Estos días de frío, tapando la puerta de la caseta a modo de
cortina, tengo puesta una manta. Jugando, Jubi la había mordido, había hecho un
agujero… ¡¡y había metido la cabeza dentro!! ¡Estaba atrapada por el cuello!
Sin embargo, estaba tranquila: ¡¡sabía perfectamente
que yo iría a buscarla!! Solo tenía que esperar.
Al instante me vino esa Palabra: “Vuestra
salvación está en tener calma, vuestra fuerza está en confiar y estar
tranquilos” (cf. Is 30, 15).
Lo que salvó a Jubi de no ahogarse fue el
estarse quieta o, mejor dicho, su confianza en que sería salvada. Nuestra
beagle se sabe no solo querida, sino también buscada. ¡¡Y así es como podemos
sentirnos también nosotros!!
Es fácil meter la pata, experimentar que somos
“una oveja perdida”… pero se nos olvida que, en esa parábola, lo importante no
es que la oveja se pierde, ¡¡sino que el Señor la busca!! No es una oveja
perdida… ¡es una oveja buscada! Y, si sabe esperar, nada malo le sucederá.
Cristo no nos abandona, siempre tiene un plan.
Lo único que tenemos que hacer es saber esperar, dejarle actuar. Tal vez en la
espera nos asalta la duda: “¿Y si no sucede nada?”. Pero… ¿y si sí? ¡El Señor
cuida de ti, el milagro llegará!
Hoy el reto del amor es esperar con confianza.
Te invito a que, en tu oración de la mañana, pongas en manos de Cristo esa
situación que notas que te está ahogando. El Señor te abrirá camino, ¡confía y
no te enredes! Él pronto llegará, ¡es cuestión de esperar! ¡Feliz día!
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
30 noviembre 2022
Fuente:
Dominicas de Lerma
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