Muchas personas hablan mal del Rosario, como si fuera idolátrico. Pero no saben lo que dicen... Una reflexión del autor y divulgador Claudio de Castro
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| Vova Shevchuk | Vova Shevchuk | Shutterstock |
Casi a diario encuentro en las Redes Sociales
personas que se expresan mal del Santo Rosario, una de las oraciones favoritas
de los católicos y que ha favorecido miles de conversiones en el mundo
entero.
Tienen todo tipo de argumentos sin sentido y los lanzan con una
seguridad tal que si no tuvieses arraigada tu fe y el amor a nuestra Madre del
cielo, en probable que cayeras en su garras.
Quieren alejarnos de nuestra fe y la
oración. Saben que sin la oración estamos perdidos y que el amor a
María nos guía a Jesús. Es muy conocida aquella frase de san Maximiliano Kolbe
sobre la Virgen: «Nunca tengas miedo de amar demasiado a la Virgen. Jamás
podrás amarla más que Jesús».
Para confundirnos y desanimarnos a
rezarlo, aseguran que el Rosario no es Cristo céntrico y que es
una oración repetitiva y que no debes rezar a María, que solo Jesús es
intermediario ante Dios..
De leer con cuidado la Biblia lo sabrían… El Rosario es una síntesis del Evangelio que es descrito en cada misterio. Es la forma más sencilla de seguir los pasos de Jesús y conocerlo, andar con él.
Estructura del Rosario
Te pongo de ejemplo un misterio que nos ayudará a conocer más de
la vida de Jesús.
MISTERIO GOZOSO:
- Contemplamos
la Anunciación. «Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a
una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un
hombre, llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era
María. Y entrando donde ella estaba dijo: «Alégrate, llena de gracia, el
Señor está contigo…vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a
quien pondrás por nombre Jesús» … Dijo María: «He aquí la sierva del Señor; hágase en mí
según tu palabra». (Lc 1, 26-38)
Cada misterio va seguido de una
lectura bíblica, narrando los hechos ocurridos en la vida de Jesús. Siguen en este
Misterio Gozoso:
- La
Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel…
- El
Nacimiento de Jesús en el portal de Belén
- La
Presentación de Jesús en el templo.
- La
Pérdida y Hallazgo del Niño Jesús en el Templo.
Al final, cuando terminas de rezar el Rosario la conclusión es obvia, y una sola, sí… el Santo Rosario, es Bíblico y Cristo céntrico.
¿Amas a la Virgen María?
Te dicen que es una oración repetida. Vaya tontería. Basta leer en
la Biblia cómo oraba Jesús:
«Se alejó de nuevo a orar, repitiendo las mismas palabras». (Marcos
14, 39)
Además, ¿no saben lo que es amar? Un enamorado le dice a su
enamorada: «te amo», cien veces o más al día y nunca se cansa de
repetirlo. Y la enamorada nunca se cansa de escucharlo.
¿Te cansarías tú de decirle a nuestra
Madre celestial que la amas? ¿Te cansarías de darle a lo largo del día, piropos
de amor agradecidos por sus cuidados maternales?
Nosotros los católicos que amamos a nuestra bella y buena madre
del cielo, la Inmaculada y siempre Virgen María no nos cansamos de decirle una
y otra vez en cada misterio del Santo Rosario: «Dios te salve María, llena eres de
gracia, el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito
es el fruto de tu vientre Jesús».
Tampoco nos cansamos de pedir su protección en este mundo temporal lleno de tentaciones mundanas contra la fe, la carne, la esperanza: «Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte».
María intercede
Para concluir, y esto debes saberlo… los católicos NUNCA hemos
dicho que la Virgen intercede ante Dios nuestro Padre. Basta abrir nuestras
biblias para comprenderlo.
«Porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y
los hombres, Cristo Jesús, hombre también.» (1 Timoteo 2, 5)
Pero sí puede interceder como madre, y lo hace ante
su Hijo, Jesús, su amado hijo que nada le negará, si es para nuestro bien. Y en
la Biblia leyendo el Evangelio según san Juan 2, también encontramos que el
primer Milagro conocido de Jesús lo hizo a petición e intercesión de su madre.
«Esta señal milagrosa fue la primera, y Jesús la hizo en Caná de
Galilea».
Ahora que lo sabes no te dejes manipular
ni engañar. Reza el Rosario y ayuda con tu ejemplo tus palabras a hacer que
crezca la devoción del Rosario.
Claudio de Castro
Fuente: Aleteia
