La Asociación Abogados Cristianos presentó una querella por prevaricación contra la Concejala de Cultura del Ayuntamiento de Castellón (España), Verónica Ruiz.
Polonia
Castellanos, presidenta de la organización indicó a ACI Prensa que “de forma
reiterada y en contra de la ley, se está intentando retirar la Cruz del parque
Ribalta. Cruz de Ribalta. Crédito: Cortesía de Abogados Cristianos
Pensamos que la señora Ruiz estaría prevaricando y por eso le hemos
puesto una querella por prevaricación con el agravante de discriminación”.
“También
hemos presentado medidas cautelares para paralizar el derribo de la cruz hasta
que se resuelva el procedimiento judicial”, subrayó la abogada.
Los
argumentos para derribar la Cruz son dispares, según explica Castellanos: “Para
derribarla dicen primero que quieren dotarla de un punto de vista romántico. Es
mentira, porque parques románticos hay en Sintra, por ejemplo, y están llenos
de cruces”.
“No tiene nada que ver una cruz con que sea o no definido como romántico un
parque”, expresó.
Por
otro lado, añadió Castellanos, “dicen que tiene una simbología política cuando
es simplemente una cruz. Todo es falso. La ley de memoria histórica avala los
símbolos religiosos”.
“También
dicen que quieren retirar la cruz porque se construyó en los años 40, pero en
los años 40 también se construyeron embalses, pantanos, presas, hospitales y un
largo etcétera de edificios. Me pregunto por qué según sus razonamientos no
deberían derribarlos también”, señaló la presidenta de la asociación cristiana.
La
Ley de Memoria Histórica española establece en su artículo 15 que “las
Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las
medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros
objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la
sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura”.
A
este respecto, consultada sobre si el caso de la Cruz de Ribalta podría
relacionarse de alguna forma con este artículo de la ley de Memoria Histórica, Castellanos
dijo que “no hay ninguna prueba de que la cruz contenga ninguna simbología
política”.
“Otra cosa que alegan es que hay reuniones el 20-N (N.d.R.: 20 de noviembre,
fecha del fallecimiento de Francisco Franco), cuando está más que probado que
precisamente las reuniones que hay donde está situada la cruz son de la
izquierda radical a la que pertenece la concejal de cultura, pero eso no le
importa. Insisto, no hay prueba de que la cruz sea franquista ni de que tenga
ninguna simbología política” subrayó la abogada.
Acabado
el gobierno de Franco, la Cruz de Ribalta fue resignificada en 1979 con los
votos a favor de todos los partidos políticos, incluyendo el bloque comunista,
y se le impuso el lema: “A todas las víctimas de la violencia”.
Este
lema, dijo Castellanos, “actualmente se ha quitado, por lo tanto la cruz no
tiene ningún lema ni ningún símbolo político ni nada. Es sencillamente una cruz
cristiana”.
En
este sentido la Presidenta de Abogados Cristianos explicó que “todo son excusas
y tenemos que darnos cuenta que lo único que quieren es retirar nuestros
símbolos religiosos y esconder nuestra historia cristiana. Creo que debemos
hacer frente y no permitirlo pues además, la Constitución española nos avala”.