Dentro de las oraciones cristianas pidiendo la intercesión del custodio de la Sagrada Familia, destaca el no muy conocido Ángelus de San José, que se alienta a recitar después del Ángelus mariano como una devoción privada
| Crédito: David Ramos / ACI Prensa |
Esta
oración ha sido recopilada por la Enciclopedia
Católica de ACI Prensa, y se encuentra disponible en español y latín.
En diálogo con ACI Prensa, el director de la Enciclopedia
Católica, José Gálvez Krüger, destacó que esta oración es uno de “los tesoros
de piedad que tiene la fe católica”.
Esta oración, señaló, “nos recuerda las circunstancias y las dudas
personales de San
José, que vence por su fidelidad al Plan de Dios”.
“Esta devoción nos recuerda a San José como el modelo de
paternidad en el fiel cumplimiento de sus obligaciones y sus deberes religiosos
respecto a la familia: la protección de la mujer, el honor de la mujer y el
bienestar espiritual de los hijos”.
ÁNGELUS DE SAN JOSÉ
(a recitarse después del Ángelus mariano como devoción privada)
V. El ángel del Señor se apareció en sueños a José.
R. Para que no
repudiara a María.
Dios te salve, José, rico eres en gracia, el Señor es contigo.
Bendito tú eres entre todos los varones y bendito es el fruto del vientre de
María, Jesús. San José, padre adoptivo del Hijo de Dios, ruega por nosotros
pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
V. José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa.
R.
Pues lo concebido en ella es obra del Espíritu Santo.
Dios te salve, José, rico eres en gracia, el Señor es contigo.
Bendito tú eres entre todos los varones y bendito es el fruto del vientre de
María, Jesús. San José, padre adoptivo del Hijo de Dios, ruega por nosotros
pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
V. Dará a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.
R. Porque
salvará a su pueblo de sus pecados.
Dios te salve, José, rico eres en gracia, el Señor es contigo.
Bendito tú eres entre todos los varones y bendito es el fruto del vientre de
María, Jesús. San José, padre adoptivo del Hijo de Dios, ruega por nosotros
pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
V. Ruega por nosotros, glorioso Patriarca san José.
R. Para que
seamos dignos de las promesas de Cristo.
Oremos. Sostenidos por el patrocinio del Esposo de tu Santísima
Madre, rogamos Señor de tu clemencia hagas que nuestros corazones, despreciando
todo lo terrenal, te amen, a ti, Dios verdadero, con perfecta caridad. Tú que
vives y reinas por los siglos de los siglos. R. Amén.
Gloria al Padre… (tres veces).
Y que todos los moribundos descansen en el Señor y obtengan la
vida eterna. Amén.
El mismo san José, cuyo patrocinio invocamos (†) interceda por nosotros ante el Señor.
Por David Ramos
Fuente: ACI Prensa