Miles de fieles llegados de todo el mundo quisieron estar presentes en Medjugorje en esta fecha tan especial
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| Foto: Dani. Dominio público |
La
Misa, celebrada en un ambiente de emoción contenida y alegría, fue concelebrada por 358 sacerdotes,
llegados de todo el mundo para recordar la efeméride, una cifra muy llamativa,
sobre todo aún, en tiempo de pandemia.
Tras
una procesión de entrada de más de 20 minutos, dada la cantidad de sacerdotes,
fray Miljenko, con la voz rota por la emoción y ante una explanada rebosante de
peregrinos, dijo: “Queridos hermanos y hermanas; Queridos hijos de la Virgen: ¡Felicidades por estos 40
años!”.
A renglón seguido leyó un comunicado
de Monseñor Henryk Hoser, enviado Apostólico del Papa Francisco a
Medjugorje. El prelado, que no pudo asistir a la celebración por estar en
proceso de recuperación del coronavirus y otras complicaciones, dejó un mensaje
escrito que leyó fray Miljenko Steko: “Muchas felicidades por estos 40 años. Todo
el tiempo que estuve en el hospital ofrecí mi enfermedad por Medjugorje”.
Ante esta muestra de compañía y
sacrificio del enviado del Papa, los asistentes rompieron en un efusivo
aplauso, y cabe preguntarse si en esta felicitación no hay algo más implícito:
Felicidades por 40 años, ¿de qué?
En la homilía, fray Miljenko
recordó los dificilísimos tiempos del inicio de los eventos de Medjugorje, cuando
el comunismo de la ex Yugoslavia perseguía la fe, destacó el valor en el
testimonio de los entonces niños -los 6 videntes- y la fe con la que el pueblo
acogió los mensajes de oración y vida sacramental dados por la Virgen a los
niños, aun a pesar de las amenazas y las represalias de las autoridades
comunistas.
También recordó el religioso “el
inmenso bien y la importancia que Medjugorje ha hecho en la vida de
miles de personas del mundo entero, estos 40 años”.
Al término de la Eucaristía, Ivan
Dragucevic y Marija Pavlovic, quienes ambos aseguran seguir teniendo
apariciones a diario, entonaron el rezo del Magnificat. El acto se
cerró con una hora de adoración eucarística, uno de los momentos más recordados
siempre por los peregrinos en la parroquia de Medjugorje.
Al terminar, ya noche cerrada, los
cerca de 30.000 peregrinos reunidos en la explanada de la parroquia comenzaron
alegremente diferentes cantos a la Virgen en numerosos idiomas, mientras se
disgregaban camino de sus pensiones y hoteles.
Una de ellas fue Alicia, hondureña
residente en Estados Unidos que ha venido a Medjugorje con sus 4 hijos y su
marido. La sorpresa de este reportero llegó cuando con una tranquilidad
pasmosa, este hombre nacido en Miami contó cómo viajó a Medjugorje en 2014,
padeciendo un tipo de leucemia muy raro y agresivo, y en una aparición junto al
vidente Ivan, recibió un mensaje interior, incluso llegando a escuchar una voz:
“Sé responsable con las bendiciones recibidas”.
Al regresar a Estados Unidos y
hacerse tres revisiones diferentes, sus médicos le aseguraron estar
totalmente curado.
Los eventos de Medjugorje comenzaron entre el 24 y el 25 de junio de 1981, cuando un grupo de 6 chicos de la aldea dijeron haber visto a la Virgen María. 40 años después, habiendo pasado el comunismo, la independencia de Bosnia y Herzegovina, una cruenta guerra civil y muchos más acontecimientos, aseguran que la Virgen María se les sigue apareciendo.
Mientras, el Vaticano mantiene en secreto las conclusiones
de la Comisión de Investigación constituida en 2009 y que terminó su
trabajo en 2014, aunque algunas filtraciones hacen pensar que el estudio da por
veraz el testimonio de los videntes en lo que se refiere a las apariciones de
los 7 primeros días. Desde 2019 están permitidas las peregrinaciones oficiales
organizadas por diócesis, parroquias, movimientos y toda realidad de la
Iglesia.
Esta asombrosa historia quedó
fielmente documentada en el libro Medjugorje, de Jesús García (ed.
Libros Libres), y en un documental para cines y que se estrena en España el
próximo 1 de octubre: Medjugorje, la película.
Fuente: ReL
