El presidente del Colegio Oficial de Médicos de Madrid denuncia que la ley de eutanasia obligue a registrar a los médicos que hagan objeción de conciencia
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| Foto: Universidad Francisco de Vitoria |
También
se ha pronunciado contra esta ley el Dr. Manuel Martínez-Sellés,
presidente del Colegio Oficial de Médicos de Madrid. En su intervención en el Congreso el
pasado 17 de marzo, es "particularmente cruel que se plantee
esta ley cuando tenemos los cuidados paliativos infra desarrollados. En
España tenemos menos de un tercio de los servicios de cuidados paliativos que
se recomiendan. Somos de los pocos países de Europa que no tenemos una
especialidad oficial de cuidados paliativos. Qué casualidad que tampoco existe
en el Benelux, que es el único sitio de Europa donde se permite la Eutanasia".
Lista de médicos que hagan objeción de
conciencia
Además,
ha aseverado que los médicos van a tener mucho temor. En la ley, de forma
explícita, se solicita que haya un registro de los médicos que hagan
objeción de conciencia, de los médicos que vamos a ser
coherentes con nuestro Código Deontológico, con el juramento hipocrático que
hicimos en su día. Los médicos que estamos siguiendo las prácticas médicas
éticas tenemos que significarnos. ¿Hasta qué punto esto puede tener
consecuencias? Puede tener consecuencias a nivel laboral, a nivel de
promociones, etc", afirmó.
Por
su parte, la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid ha presentado un
manifiesto titulado ‘Cuidar siempre es posible’ en
favor de toda vida humana que tiene por objetivo promover
el debate, “conscientes de que tras una solicitud de
eutanasia subyace un complejo entramado de implicaciones humanas, éticas,
médicas, legales y sociales".
Ley de Atención
Integral al Sufrimiento
Además,
el manifiesto realiza una propuesta de medidas para “la búsqueda de la
protección integral y compasiva de la vida, la promoción de una cultura del
cuidado, el respeto amoroso al enfermo frágil y vulnerable
hasta el final de sus días”.
Entre
las propuestas, se solicitan una ley de Atención Integral al
Sufrimiento, incluyendo unidades hospitalarias y
extrahospitalarias de control del dolor y el sufrimiento, formación de los
profesionales que han de acompañar al enfermo y a sus familiares, la universalización
de los cuidados paliativos y promover el cuidado de la persona
que muere con una atención médica, psicológica, familiar y espiritual, que
permita humanizar el proceso de morir.
El manifiesto ha sido presentado por
María Lacalle, vicerrectora de Profesorado y Ordenación Académica de la
Universidad Francisco de Vitoria y Profesora Titular de Teoría del Derecho;
Ricardo Abengózar, médico y profesor de Bioética y Elena Postigo, profesora de
Bioética y directora del Instituto de Bioética UFV.
Para
estos expertos, la compasión no consiste en provocar
la muerte, sino que se debe traducir en una ética del cuidado,
en acoger, proteger y acompañar al enfermo, especialmente en las situaciones de
mayor vulnerabilidad.
El médico está para
velar por la salud
Al
igual que la Asociación Médica Mundial y la Organización Médica Colegial de
España, lo propio del médico es hacer que el enfermo no sufra y cuidarle hasta
el final de sus días con toda la atención que necesite.
"El
médico, y todo profesional de la salud, debe esforzarse por eliminar el
sufrimiento, no a la persona que sufre. han afirmado reiteradamente que quitar
la vida de un enfermo terminal, aunque este lo pidiera, no es un acto propio de
la medicina y es contrario a la ética médica. En el Juramento Hipocrático (un
documento del siglo IV a.C.) ya se recoge que el médico no debe administrar
veneno alguno a nadie, aun cuando se lo pidieran".
Así
mismo, el Código de Ética y Deontología Médica de la Organización Médica
Colegial Española, lo corrobora al tiempo que recuerda que “el médico tiene el
deber de intentar la curación o mejoría del paciente siempre que sea posible. Y
cuando ya no lo sea, permanece su obligación de aplicar las medidas adecuadas
para conseguir el bienestar del enfermo. El médico nunca provocará
intencionadamente la muerte de ningún paciente, ni siquiera en caso de petición
expresa por parte de éste.
Depresión, desesperanza...
"Resulta
oportuno destacar que el 90% de las peticiones de eutanasia en
aquellos países donde ya ha sido aprobada no tienen en el
dolor físico su causa principal, sino en la depresión, la desesperanza, el
cansancio vital, síntomas temporales y tratables de un trastorno emocional que
no recibe una respuesta adecuada en la ley de eutanasia, que ni pregunta por la
causa de ese sufrimiento ni prevé su sanación. Cuando las causas de ese
sufrimiento emocional se atienden, desaparece el deseo de morir. Por eso, la
solución no es facilitar la muerte de la persona enferma, sino acompañarla,
quererla y cuidarla", subraya el manifiesto.
Entre
las propuestas de este manifiesto, en el que se busca la protección
integral y compasiva de la vida, se pide, además de una Ley de Atención
Integral al Sufrimiento, solicitan la formación de los profesionales de la
salud que han de acompañar al enfermo y a sus familiares;
la universalización de los cuidados paliativos para proporcionar una
atención integral al paciente, así como la mejora de las medidas y recursos de
apoyo social y sanitario y promover el cuidado de la persona que muere con una
atención médica, de enfermería, psicológica, familiar y espiritual, que
permita humanizar el proceso de morir y la muerte misma,
con todo el respeto debido a la alta dignidad inherente a la persona y el
acompañamiento a sus familiares.
Por
su parte, José Carlos Bermejo, director General Centro de Humanización de la
Salud ha calificado esta ley "Como mínimo, una
obscenidad". Bermejo advierte de las consecuencias que
tendrá esta ley, quizás no chequeadas en los países
donde se va por delante.
"Bien
valdría la pena leer “seducidos por la muerte”
sobre lo sucedido en Holanda. ¿Cuáles son los porcentajes
de los fallecidos “por eutanasia” que fueron inducidos a pedirla? ¿Y cuántos
los que ni lo pidieron ni fueron consultados? ¿Cómo es esa bendita pendiente
resbaladiza en la que nos resistimos a creer? ¿Qué nos dice el hecho de que, en
Holanda, casi la cuarta parte de los médicos admiten haber acabado con las
vidas de enfermos que no les habían dado su consentimiento? Se pregunta.
M. S.
Fuente: ReligionConfidencial
