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La cruz de la plaza de América de Cáceres en la actualidad, hace décadas que no tiene símbolos franquistas |
Para los
cristianos es un símbolo cristiano, para otros muchos cacereños, un símbolo de sus difuntos, o
simplemente un punto de identidad local. Puede ser todo eso a la vez.
No incumple nada de la Ley de Memoria Histórica.
¿Gastar 20.000 o 30.000 euros contra una cruz?
Ya
varias veces el Ayuntamiento, cuando ha estado gobernado por el PSOE, ha
hablado de la posibilidad de retirar la cruz, pero sin decidirse completamente.
Además, retirar la cruz costaría entre 20.000 y 30.000 euros según varios
cálculos (depende de si se traslada o se destruye) y con la crisis actual no es algo que muchos ciudadanos
entendieran, ni siquiera entre los más anticlericales.
Hay un peculiar equilibrio de poder en Cáceres: de 25
concejales, Unidas Podemos tiene sólo 3 (logró sólo un 10% del voto en 2019) y el PSOE un 34% del voto (9
concejales). Si se ponen de acuerdo todos los demás concejales (del PP,
Ciudadanos y no adscritos) pueden bloquear sus decisiones. Cuando hay empate,
decide el voto del alcalde socialista (en el cargo sólo desde 2019).
En
diciembre, un puñado de
activistas de Extremadura Laica y de Unidas Podemos acudieron a la
plaza a colocar lazos en las barandillas simbolizando su deseo de que se retire
la gran cruz que lleva allí 80 años. Es una forma barata de presionar para arrancar algo de voto de izquierda a los
votantes más anticlericales del PSOE.
Pleno municipal online: empate a 12, desempata el alcalde socialista
El
tema se ha relanzado este pasado jueves 21 de enero cuando en un pleno online
los concejales no adscritos, Francisco Alcántara y Mar Díaz pidieron que el
consistorio se declarara a favor de la permanencia de la cruz, con el apoyo de
Ciudadanos y PP, pero la ausencia por razones de salud de la concejala del PP,
María Guardiola, propició un empate
doce a doce, y el alcalde socialista usó su voto de calidad para
anular la propuesta a favor de la cruz.
Francisco
Alcántara defendió la cruz señalando que está protegida por un Plan General
Municipal de 2010, que es
un elemento identitario «muy fuerte» de la ciudad y que retirarlo atentaría
contra la ley de Patrimonio de 1985.
Una
comisión "de expertos" en 2018 emitió un informe considerándola un
"símbolo franquista", pero Alcántara dijo que el informe no tenía
objetividad y que no es así como lo ven los cacereños. Incluso propuso un
referéndum telemático para que los cacereños puedan decidir votando sobre la
cruz.
«Jamás
he identificado la Cruz con bandos. Nunca la vi como un símbolo religioso, sino
como punto de confluencia de Cánovas con varias carreteras», ha resaltado el
concejal Teófilo Amores.
La
portavoz del partido Ciudadanos, Raquel Preciados, recordó que al ser la cruz un bien
protegido «no tiene cabida la demolición o su traslado». El portavoz del PP
dijo que quitar la cruz «no es el sentir de una inmensa mayoría de cacereños,
para los cuales la cruz forma parte de su día a día». También dos ciudadanos
-no concejales- participaron en el pleno hablando a favor del monumento y
leyendo un manifiesto ciudadano a su favor.
El
concejal de Unidas Podemos, Raúl Martín, declaró que había que quitar la cruz
por la Ley de Memoria Histórica y por un acuerdo municipal de 2004. Señaló que "nadie está hablando de
derribar, sino de trasladar".
"Me da rubor hablar de esto en pandemia", dice un socialista
El
concejal socialista de Patrimonio, José Ramón Bello, dijo que por ese acuerdo
de 2004 sí había que retirar la cruz y que en su partido "no tenemos dudas
a la hora de decir que aplicaremos la ley [de Memoria Histórica]" pero que
con la pandemia no era el momento. «Me da rubor que estemos dedicando una hora del pleno a hablar
del traslado de un símbolo franquista, que la población no va a entender la
oportunidad de este debate. Debe priorizarse la gestión de la pandemia», ha
remarcado el edil.
El
concejal no adscrito Teófilo Amores recordó que según las actas de 2004 lo que se acordó no fue retirar la
cruz sino solo convocar a un concurso de ideas y un estudio previo
sobre posibilidades para reformar la plaza. Amores reiteró algunos de los
argumentos utilizados por Alcántara. «Es solo un punto geográfico sin más
connotaciones (...) es un lugar de encuentro» de los cacereños. El concejal no
adscrito mostró sus dudas de que en este caso se pueda aplicar la ley de
Memoria Histórica y llegó a proponer
al alcalde que promoviese «un referéndum telemático» para que los cacereños
expresen su voluntad sobre si hay que mantener la Cruz en la plaza de
América.
Por
parte de Vox Cáceres se
remitió un comunicado en el que expresan su rechazo «frontal» a cualquier decisión que
suponga el derribo o traslado de la Cruz.
Que nadie vea la cruz como algo religioso, pide el alcalde
Todos
los que apoyaron la moción también coincidieron en que no es algo prioritario.
«No es un tema prioritario, pero debemos estar vigilantes», dijo Alcántara.
«Sería irresponsable dedicarle una partida -del presupuesto- en estos
momentos», comentó Preciados. «No es algo prioritario», dijo el concejal
Mateos, que aseguró que «no
hay una demanda social para retirarla».
Curiosamente, tanto el concejal de Unidas Podemos como el alcalde Salaya insistieron en que no se viera a la cruz como un símbolo religioso. «No se puede interpretar como un símbolo religioso», sino "político, de la etapa franquista", dijo Martín. Que nadie plantee la retirada de la Cruz de los Caídos como "un símbolo religioso; es un debate sensible y peligroso como para llevarlo al terreno de los sentimientos religiosos", señaló el alcalde socialista. Y anunció que el debate sobre la cruz "no termina hoy".
Fuente: ReL
