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Teresa encandiló al jurado con su segunda interpretación en La Voz |
Y ahora cuenta a los jóvenes como ella que “la fe
es una experiencia de amor real, es un cambio de mirada, en la que sabes que
cada acto bueno que haces te viene inspirado por Dios, incluso tus sueños, tus
metas y tus proyectos de vida; y que todo lo que tienes te lo ha dado Dios, cada cosa pequeña
del día a día”.
Para ser este
instrumento de Dios y llevar el mensaje de Jesús a los demás, Teresa Palomar ha querido relatar
su experiencia de fe en un testimonio en primera personas que recoge Jóvenes Católicos:
"Muchas veces me han preguntado qué es la fe.
Nunca me ha gustado tener que definirla porque nunca he sabido qué palabras
usar para explicarme, “¿qué digo yo ahora? Simplemente he tenido la suerte de que me han
educado así, creyendo, pero no sé qué decir… van a pensar que no tengo
ni idea, que no tengo argumentos para defenderme”.
Yo estoy ahora en 4º de carrera y llevo cuatro años
aprendiendo a responder esta pregunta.
A la vez que estudio, trabajo para financiarme la carrera de Educación
Infantil (he impartido clases particulares de guitarra, lectoescritura y
cocina, he sido azafata en eventos, canguro de niños, becaria en prácticas en
diferentes departamentos de mi universidad, he cantado en bodas y he vendido
postres) y me dedico a la música: compongo mis cosas y canto las cosas de
otros.
Hay ocasiones en las que me paro a pensar y creo que, de verdad, Dios me regala tiempo extra dentro de las 24 horas del día solamente a mí, que soy una mimada. Tengo otra teoría que puede que sea más razonable y es que cuantas más cosas haces en un día, mejor te organizas y sabes cómo gestionar ese tiempo: cómo hacer el mayor número de actividades en el menor tiempo posible. Así es mi vida.
Hay otras ocasiones,
sin embargo, en las que no entiendo nada, me vengo abajo, lloro y me hundo, me
comparo con los demás “por qué yo no tengo todo el tiempo que tiene este o por
qué tengo que andar buscando trabajo y a esta otra se lo pagan todo sus padres”.
Me cuesta salir de ahí pero cuando lo consigo y me
doy cuenta, nunca dejo de dar las gracias por todo lo que me cae del cielo, por
todo lo que sé que me viene de ahí arriba, cada oportunidad de trabajo, cada
dinerillo extra con el que me puedo ir a tomar algo, por todos y cada uno de los detalles que tiene Dios
conmigo; que pase el bus justo cuando me bajo del anterior, que me
levante por la mañana y haga sol, que me salga automáticamente en Spotify la
canción que tengo en bucle, que me dé tiempo a ir a misa y millones de cositas
pequeñas más que me pasan cada día.
Si hablamos ahora de cosas grandes (a nuestros ojos), hace un año Dios quiso que me apuntara al casting de La Voz. Ahora estoy dentro. He pasado las audiciones a ciegas y se han girado tres de los cuatro coaches, yo me he ido con Pablo López y no es casualidad que el vídeo de mi audición haya tenido más de 1 millón trescientas mil visualizaciones en YouTube y que haya aparecido en varias revistas, periódicos y cadenas. Es que esto no puede ser casualidad y no lo es, se llama Providencia.
Quién
me iba a decir a mí el verano pasado con 19 años que, para empezar, iba a pasar
la primera fase del casting, que luego iba a pasar las audiciones a ciegas y
que, gracias a esto, iba a estar dando testimonios y escribiendo sobre la fe
católica para miles de jóvenes que, como yo, seguimos buscando respuestas a
todas las dudas que tenemos. Cómo iba a saber yo todo esto. Si yo solo quería
cantar.
Supongo que muchos conoceréis la película El Príncipe de Egipto. Hay una canción que dice “habrá milagros hoy si tienes fe”. Siempre me ha encantado este tema, lo cantaba en el coro de mi colegio cuando era pequeña, pero la verdad es que nunca entendía esta frase y pensaba en mi interior: “pues yo tengo fe y yo nunca he visto ni vivido ningún milagro, a mí no me ha pasado nada fuera de lo normal, no le veo el sentido a esta frase por ningún lado”. Y no lo he conseguido entender bien hasta hace poco.
¡Los milagros ocurren cada día! ¡Despierta! ¡Espabila!
Que estés vivo, que
puedas despertarte un día más, que estés estudiando lo que más te gusta o que
hayas decidido cambiar de carrera porque has encontrado tu vocación; que hayas
querido ayudar en casa a tus padres, que hoy no hayas discutido con ninguno de
tus hermanos, que hayas comido, que hayas aprobado ese asignatura en la
convocatoria que sea, que hayas sentido que la homilía de la misa de hoy iba
dirigida únicamente a ti, que te hayas encontrado un billete de cinco euros por
la calle o que hayas podido ver a tu mejor amigo y contarle cualquier cotilleo;
todas estas cosas son detalles que tiene Dios contigo porque te quiere y te
quiere feliz con Él, te quiere bien y te cuida; te anima a que sigas cogiendo
fuerzas para defenderle ante los que le hacen daño, te motiva para que seas
valiente y des testimonio de la fe que te ha regalado.
Me siguen preguntando qué es la fe y ahora me siento más segura a la hora de responder. Yo cuento esta historia. Y digo que la fe es una experiencia de amor real, es un cambio de mirada, en la que sabes que cada acto bueno que haces te viene inspirado por Dios, incluso tus sueños, tus metas y tus proyectos de vida; y que todo lo que tienes te lo ha dado Dios, cada cosa pequeña del día a día.
Puede que pasemos por malas rachas, que nos haya
descolocado de repente algo inesperado, que suframos y que no entendamos muchas
veces lo que se nos viene encima. Confía, porque Dios lo ha permitido, déjalo
en sus manos. Yo suelo decir que todo pasa por algo".
Teresa Palomar