COLABORACIÓN DE JUAN CARLOS CARVAJAL PARA ESTE DOMINGO

Domingo XXXI (Ciclo C)

MONICIÓN DE ENTRADA

Bienvenidos hermanos, un domingo más nos hemos reunido para celebrar el Día del Señor.

Hoy en medio de nuestra Asamblea, por la proclamación de la Palabra y la Fracción del pan, Cristo se va hacer presente en medio de nosotros. Hoy va a seguir actualizando su entrega pascual por la que nos reveló la misericordia infinita de Dios para con los hombres. 

Dispongámonos a celebrar esta Eucaristía, es el Señor quien nos ha convocado. Poco importa que vengamos cargados con nuestras debilidades y pecados. Si nos abrimos a su amor y acogemos su misericordia, nuestras vidas serán transformadas y podremos ser testigos suyos entre los que convivimos a lo largo de la semana.

MONICIÓN A LAS LECTURAS

Cuántas veces vivimos nuestra vida como una verdadera carga. Cuántas el peso de nuestra conciencia no nos deja ser felices. Cuántas hemos querido cambiar algo de nuestra vida, pero siempre encontramos algún impedimento...

¿Cómo salir de esta situación?, ¿cómo poder afrontar lo que parece que supera nuestras fuerzas y nuestra propia voluntad?

El Señor pasa por nuestras vidas, su mirada, sus palabras, su compañía tiene poder para transformar lo que a nosotros nos parece imposible.

Escuchemos las lecturas en las que nos anuncian que el Señor viene a traer su salvación a nuestra casa.

ORACIÓN DE LOS FIELES

A cada petición respondemos diciendo: Jesús ten piedad de nosotros.

Por la Iglesia, especialmente por el Papa, los obispos y sacerdotes que la pastorean, para que sea la casa donde la misericordia de Dios se hace acogida. OREMOS.

Por nuestros gobernantes para que más allá de todo enemistad busquen el bien de nuestro pueblo y no sus intereses partidistas. OREMOS.

Por los que se sienten rechazados por la sociedad, por los que viven algún tipo de marginación, para que encuentren personas que les acojan y les den testimonio del amor de Dios. OREMOS.

Por los trabajadores, especialmente por los que está desocupados o tiene un trabajo en precario, para que encuentren un empleo de acuerdo con su dignidad. OREMOS.

Por todos nosotros, para que reconozcamos el paso de Cristo por nuestra vidas y nos dejemos transformar por su misericordia. Oremos

ORACIÓN FINAL

Te damos gracias, Padre de bondad,
porque a través de tu Hijo, Jesús,
siempre sales a nuestro encuentro.
Él nos busca allí en donde estamos:
en nuestras alegrías y tristezas,
en nuestros éxitos y fracasos;
pero, sobre todo, nos busca en nuestro pecado.

Padre bueno, ayudamos a recibir a Jesús en nuestra casa,
que Él se siente a nuestra mesa,
que sus palabras penetren en nuestro corazón
y su mirada de amor atraviese nuestra alma.

Padre de toda misericordia,
haznos verdaderos hijos tuyos
por el encuentro con tu Hijo, Jesús;
haznos hijos para poder ser hermanos
y poder entregarnos a la construcción
de la fraternidad en medio del mundo,
especialmente con aquellos
que se sienten marginados y olvidados.

Te damos gracias, Padre,
porque sabemos que escuchas nuestra oración.
Amén.