De
bien nacido es ser...
Hola,
buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Tal
y como ya ha ido compartiendo Sión, durante este año ella y yo somos
“compañeras”. La verdad es que los regalos eran sorprendentes, casi todo estaba
hecho a mano. Se notaba muchísimo que lo había dado todo, y aún más... ¡que
había contado con la ayuda de varias hermanas!
Ayer
me decidí a colocar los regalos en mi celda, pero, claro... miraba de un lado a
otro... y al final me lancé a ordenar un poco para luego saber dónde guardo las
cosas.
Hoy
es mejor no entrar en mi celda... pero prometo terminar de ordenarla. El caso
es que, mientras iba ordenando, me sorprendió ver qué de cosas tengo. Sobre
todo me asombré al ver que normalmente no me sé percatar de nada de esto.
Pero
la cosa no iba de armarios y libros, ni de ropa de monja; la cosa iba por otro
lado.
Y
es que, al ordenar mis cosas, comprendí muy bien que muchas veces no veo lo que
tengo, lo que el Señor me regala o los dones que me da para darme a los demás.
Lo peor es que, en el instante en que uno no ve lo suyo, comienza a compararse
con los demás, y eso sí que es un callejón sin salida.
Lo
fuerte fue que, justo esa mañana, había estado hablando con Lety sobre esto, y
le comentaba que me costaba mucho dar gracias al Señor porque se me olvida
constantemente.
Ella
me dijo que no me preocupara, pero que tratase de vivir todo el día dándole
gracias por cada cosa, y que, si no lo sentía, daba igual, que quizá lo tendría
que repetir mil veces hasta que me salga solo.
Así
que con esas estaba cuando, al ver todo mi armario por la celda, comprendí bien
que la acción de gracias no es simplemente un acto bueno y que ayuda, sino que,
en realidad, ser agradecido es tener un corazón que sabe reconocer que todo es
un Don, un regalo del Señor para él, y, ante tanto amor, se rinde en acción de
gracias, que a su vez, es el mayor regalo que le podemos hacer al Señor.
Hoy
el reto del amor es dar gracias una y mil veces por lo que el Señor te vaya
regalando. Mi día empieza así: “Gracias Señor, porque me regalas cada día una
cama donde dormir y descansar, en la que reponer fuerzas para comenzar este día
con alegría renovada. Gracias porque me regalas una Comunidad de hermanas con
las que compartir la vida. Gracias por el montón de oportunidades que me das
para hablar de Ti, para anunciar que estás Vivo y que nos amas. Gracias por la
Llamada y por reglarme una vocación impresionante, llena de Vida y de
Felicidad...”
¿Y
tú? ¿Cómo comienza tu día?
VIVE
DE CRISTO
Enlace
para solicitar el calendario “VIVE DE CRISTO 2019”:
Fuente:
Dominicas de Lerma
