Lo más conmovedor de sus historias es el descubrimiento de
que otra vida es posible
Discurso
del Papa Francisco durante el Encuentro con miles de Jóvenes y los Padres
Sinodales con ocasión de la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los
Obispos, dedicado al tema: “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”.
“La Iglesia, no sale hacia las
nuevas generaciones, sino que sale con las nuevas generaciones, y el
Sínodo es fruto de un trabajo en el que vosotros han sido y son protagonistas”,
lo dijo el Papa Francisco en el Encuentro con los Jóvenes y los Padres
Sinodales con ocasión de la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los
Obispos, dedicado al tema: “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”,
la tarde de ayer sábado 6 de octubre de 2018.
“Nosotros para. Únicos,
solidarios y creativos”
El
Evento organizado y promovido por la Secretaria General del Sínodo de los
Obispos y la Congregación para la Educación Católica, bajo el lema “Nosotros
para. Únicos, solidarios y creativos”, congregó a centeneras de jóvenes de diversos
continentes en el Aula Pablo VI del Vaticano, quienes en medio de cantos y
danzas presentaron diversos testimonios que hablan de las dificultades que
atraviesan los jóvenes de nuestro tiempo, sus fragilidades y esperanzas, lo
difícil que es encontrase a uno mismo y afirmar su identidad.
Después
de presentar estas experiencias de diversas realidades del mundo juvenil, los
jóvenes presentaron una serie de preguntas al Santo Padre y a los Padres
Sinodales.
El don precioso de la
juventud
El
Papa Francisco agradeció de manera espontánea por haber compartido sus
testimonios y aseguró, con respecto a las preguntas de los jóvenes, que
"las respuestas se las darán los padres sinodales"; ya que "si
yo respondiera anularía el Sínodo"- dijo Francisco- añadiendo que las
respuestas "deben venir de parte de todos, de nuestra reflexión, de
nuestra discusión, y sobre todo deben ser respuestas hechas sin miedo".
“Me
impresionan sus historias personales – señaló el Pontífice - llenas de
pasión y de dolor, animadas por los deseos, estimuladas por las aspiraciones,
marcadas por las caídas, pero también por el deseo de levantarse, para afrontar
de manera positiva los desafíos de la vida y correr a los destinos más bellos”.
Otra vida es posible
Justamente,
afirmó el Vicario de Cristo, ustedes piden a la Iglesia que conozca mejor el
mundo de los jóvenes, para poder interpretar mejor sus necesidades y promover
iniciativas eficaces en su favor. Los Padres Sinodales partirán ciertamente de
vuestras aportaciones, que durante la fase de preparación del Sínodo y también
hoy han dado con claridad y puntualidad. “Han descrito bien, y experimentado en
vuestra piel – puntualizó el Pontífice – las ilusiones del hombre
contemporáneo, que cree que puede dominar el mundo y a veces no se da cuenta de
que a su vez está dominado por ídolos – dinero, poder, placer.... – y por esto
siembra injusticias y corrupción. Pero lo más conmovedor de sus historias es el
descubrimiento de que otra vida es posible: Jesús no nos deja solos en nuestra
aventura, especialmente en los momentos que nos ponen a prueba”.
Jóvenes, presente del
mundo y de la Iglesia
Estoy
seguro de que, a través de vosotros, agregó el Papa Francisco, la Iglesia se
encuentra con el mundo de hoy. No sólo son el futuro de la Iglesia, sino
también su presente. Y no queremos posponer su participación al futuro,
pidiéndoles que esperen su turno. “La Iglesia en salida – precisó el Papa –
necesita un dinamismo misionero que sobre todo los jóvenes puedan aportar.
Necesita personas que, animadas por la fe, sepan comprometer su vida en la
evangelización en un mundo marcado por las transformaciones sociales,
culturales, tecnológicas, en un mundo que se ha vuelto más pequeño a causa de
la globalización, y más interconectado por el desarrollo de la comunicación”.
Protagonistas del cambio
Antes
de concluir su discurso, el Papa Francisco señaló que, con sus preguntas los
jóvenes expresan su deseo de ser protagonistas del cambio y de participar
plenamente en la misión de la Iglesia. “Y la primera manera de ser
protagonistas y de participar es precisamente ésta – agregó el Pontífice –
hacer preguntas, porque provienen de esa actitud de investigación propia de las
nuevas generaciones. Una investigación que no quiere detenerse en la teoría,
sino llegar a la práctica, a las opciones de vida, a los comportamientos. En
cierto modo, las preguntas son más importantes que las respuestas – o al menos
tan importantes – porque nunca tendremos buenas respuestas si no hacemos buenas
preguntas”.
Renato
Martínez – Ciudad del Vaticano
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