Una de las partes humanas más difíciles es reconocer nuestros errores y enfrentarlos. El santo Cura de Ars, nos ayuda a entender por qué y qué podemos hacer
![]() |
| Crédito: Pressmaster | Shutterstock |
Aunque sabemos
que nadie está exento de cometer errores, nos resulta un tema incómodo aceptar
cuando algo no salió como esperábamos y tenemos que decir: "Me
equivoqué". Humanamente, cuando nos equivocamos solemos justificar
nuestras decisiones, culpar a las circunstancias, minimizar lo ocurrido,
cambiar la versión de los hechos para convencernos de que actuamos
correctamente. El santo Cura de Ars, nos deja
algunos consejos para nuestro desarrollo personal.
¿Por qué nos
pasa esto?
La respuesta no
está únicamente en el orgullo. La psicología muestra que existen mecanismos
mentales que intentan proteger la imagen que tenemos de nosotros mismos.
El Cura de Ars
atendió a miles de personas que acudían a él para recibir el sacramento de la
reconciliación, sus consejos y guía espiritual. Todos encontraban un espacio
donde podían reconocer sus faltas sin sentirse reducidos a ellas. Esa
experiencia que daba el santo, era la de recibirlos con acogimiento en lugar de
juzgarlos, impactando positivamente en sus corazones e incitándolos a
cambiar.
Nuestro
cerebro quiere hacernos ver bien
Por naturaleza,
nuestra mente responde con mecanismos de defensa recurriendo a justificar
nuestros errores. Desde el punto de vista psicológico, esto ocurre debido a
nuestras ideas y creencias irracionales o erróneas, actitud perfeccionista,
miedo al fracaso, necesidad de aprobación, e incluso puede llegar a haber un
trastorno por personalidad narcisista.
¿Qué podemos
hacer para aprender de nuestros errores?
Aquí te
compartimos las enseñanzas de san Juan María Vianey, que van de la mano con la
psicología De modo que podamos aceptar nuestros errores, vernos con compasión,
remediar los hechos y aprender de ellos.
1. No tengas
miedo de reconocer tus faltas
Para el santo Cura de Ars, reconocer un
pecado o un error no era motivo de desesperación, sino el comienzo de la
libertad. Él solía decir:
"El buen
Dios lo sabe todo. Antes de que se lo confiesen, ya sabe que volverán a pecar,
y sin embargo los perdona".
El santo nos
recuerda que si bien no somos perfectos, si seres perfectibles. Lo que quiere
decir que existen aspectos que siempre podemos mejorar sobre la marcha.
2. Nunca
dudes de la misericordia de Dios
Gran parte de
no reconocer nuestros errores es debido a que nos da vergüenza admitir cuando
hemos tenido una falla, más si esta ha sido constante, pero es aquí donde
el patrono de los sacerdotes,
nos recuerda que ninguna persona está demasiado lejos de Dios.
3. Recibir
una guía espiritual
El Cura de Ars
comprendía que las personas cambian con mayor facilidad cuando encuentran un
espacio donde pueden decir la verdad sobre sí mismas sin perder la esperanza.
Reconocer un error no era el final del camino, sino el comienzo de una vida
nueva. Reconocer las propias faltas no busca humillar a la persona, sino abrir
la puerta a la reconciliación y al crecimiento.
4. No
olvides orar
Para el Cura de
Ars, la oración no consistía en decir muchas palabras, pues él afirmaba:
"Yo lo
miro y Él me mira".
Con esta
sencilla expresión enseñaba que la oración es, ante todo, una relación de amor
y presencia.
5. No perder
la humildad
Mantener una
actitud humilde, después de habernos equivocado, nos ayudará a aprender y a su
vez a no confiarnos del orgullo, mismo que nos hace obrar con una postura
errónea de perfeccionismo, como lo hemos mencionado anteriormente. El santo
Cura de Ars, recomienda a todos los fieles a vivir en la verdad y así reconocer
nuestra necesidad de ayuda.
Un consejero
para el alma
Reconocer un
error requiere valentía, porque implica renunciar a la imagen de perfección que
intentamos sostener. Sin embargo, es precisamente ese acto de honestidad lo que
abre la puerta hacia el verdadero crecimiento.
Karen Hutch
Fuente: Aleteia
