¿QUÉ UNE A FULTON SHEEN CON EL ROSARIO MISIONERO?

¿Sabías que aquel rosario de colores que recorre el mundo fue creado por el Venerable Fulton Sheen para rezar por las misiones y sus misioneros?

Crédito: Public Domain via Wikimedia

Fulton Sheen fue un obispo conocido por ser uno de los primeros grandes comunicadores católicos de la era moderna. Llegó a evangelizar a millones de personas a través de sus programas de radio y televisión, especialmente Life Is Worth Living y The Catholic Hour. Además, fue un gran escritor, cuyas obras siguen siendo apreciadas por los católicos que los consultan para crecer en su vida espiritual.

Sus palabras tocaban el corazón de sus oyentes.

En varias ocasiones, llegó a hablar sobre nuestra relación con Dios y cómo ésta debía estar fuertemente guiada por la oración. Fue así que, a principios de la década de los 50, a Fulton se le ocurrió una idea para invitar a las personas a rezar más: no solo por ellas mismas y por quienes las rodeaban, sino también por aquellos que estaban entregando su vida por Dios en otros rincones del mundo.

El Rosario Misionero

En 1951, durante una emisión de The Catholic Hour, presentó el Rosario Misionero. En ese momento, el futuro beato se encontraba al inicio de su periodo como Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias. Al presentarlo, Sheen invitó a sus oyentes a rezar por el mundo entero. Explicó que quien lo reza de principio a fin recorre espiritualmente el mundo y abraza con la oración a todos los continentes y personas.

Este rosario fue difundido como una forma de pedir la intercesión de la Virgen María por el éxito de los esfuerzos misioneros de la Iglesia alrededor del mundo.

Este rosario se distingue por sus distintos colores, y cada decena representa una parte del mundo:

Verde (África): sus bosques y praderas.

Rojo (América): el fuego de la fe llevado por los misioneros.

Blanco (Europa): la sede del Papa, pastor de la Iglesia universal.

Azul (Oceanía/Pacífico): el océano que rodea las islas del Pacífico.

Amarillo (Asia): la luz de la mañana que viene del Oriente.

Cuando presentó el rosario, lo hizo con la idea de que el mundo rezara por todos, y de que todos pudieran unirse en oración como una familia.

Un legado que llegó al Vaticano

El rosario se difundió ampliamente y también llegó a ser conocido en el Vaticano. Diversas fuentes de las Obras Misionales Pontificias señalan que el Papa Juan XXIII rezaba el Rosario Misionero todos los días por el mundo entero, dedicando una decena a cada continente. Esta devoción también ayudó a darle mayor difusión.

Hoy, 75 años después de que Fulton Sheen lo presentara, el Rosario Misionero continúa siendo promovido por las Obras Misionales Pontificias y se sigue rezando para poner en oración a los pueblos y misioneros de todo el mundo, especialmente durante octubre, mes de las misiones.

La invitación de Fulton Sheen sigue viva: recordar que la oración no tiene fronteras y que, con cinco decenas de colores, podemos abrazar, con nuestra oración, a quienes llevan el Evangelio hasta los rincones más lejanos de la Tierra.

Yohana Rodríguez

Fuente: Aleteia